Aunque es el título de un programa de humor de la televisión autonómica vasca, también sirve para resumir los últimos siete días de mi vida. Empezaré por el principio.
* MARTES: Juicio de despido improcedente, yo voy defendiendo a la empresa. El titular de la misma (mi cliente) insiste en presentar una baja voluntaria de dudosa veracidad. Vamos, que lo que presentamos es una baja firmada por el trabajador, pero con los huecos de la fecha de baja en blanco. Es un documento falso, no en su firma, sino en su ejecución y, aunque yo me limito a realizar mi trabajo y hago lo que el cliente me dice, no me gusta ni un pelo. Consecuencia directa de la presentación de dicho documento es que el juez se da cuenta de su falsedad y nos aconseja, durante la celebración del juicio, que lleguemos a un acuerdo. Esto me dice dos cosas: una, que el juez no se traga la baja voluntaria, ya tiene decidido que es despido improcedente y dos, sospecha (como yo) que el documento es más falso que el beso de Judas. Nos da de plazo 24 horas para llegar a un acuerdo y no pasará el documento a que lo examine un perito calígrafo.
Terminado el juicio, me marcho a casa cabreada y, tras la comida, me voy al despacho de mi padrino abogado, que le estoy echando una mano con sus casos, ya que va muy liado. La verdad es que aprovecho un montón la tarde y sacamos un par de asuntos del limbo de los justos en el que estaba.
* MIÉRCOLES: Mientras empiezo a hacer limpieza de despacho, de papeles, etc., a archivar expedientes y otras cosas, estoy en contacto telefónico con la abogada de la otra parte en el despido, a ver si llego a un acuerdo con ella. Me exige dinero en efectivo o cheque conformado y consigo una rebaja de algunos cientos de euros en la indemnización al trabajador. Sin embargo, no sé si el empresario podrá hacerse con 2100 euros para el día siguiente, en el que deberíamos registrar el acuerdo o no. Toda la tarde al teléfono y un dolor de cabeza se va apoderando de mí, tanto que no me siento con fuerzas para ir a la piscina y estoy acostada en la cama a las 11 de la noche, durmiendo como un bebé.
* JUEVES: Se ha conseguido ese dinero y hay que ir al Juzgado a hacer el acuerdo. La abogada contraria está allí, tiene dos juicios. Mi cliente dice que no va, que me manda a la mujer. Perfecto, otro escollo más para lograr el acuerdo, no está ninguna de las partes implicadas y no tenemos poderes para celebrar conciliaciones. Además, la mujer de mi cliente no me puede ni ver en pintura (antiguas rencillas) y me dice que se quiere marchar, a lo que me niego. Mientras esperamos a la abogada contraria va pasando el tiempo y, dos horas después de llegar al juzgado, conseguimos celebrar la conciliación, aunque al juez no le agrada mucho que ni trabajador ni empresario estén allí.
Vuelvo a casa más tarde de lo normal (lo que echo de menos un coche) y tras comer, voy al despacho de mi padrino, para seguir trabajando con él (voy dos tardes a la semana). Ponemos al día un par de cosas y termino otras.
* VIERNES: Día de guardia de Violencia Doméstica. A las 9, como un reloj, tengo que estar en el Colegio de Abogados para recoger el busca. Soy la segunda de tres letrados y recibiremos los avisos del 112, al que llamo previamente para indicarle el orden y los teléfonos. Viene el compañero precedente y se lleva un busca y se marcha. Veinte minutos después me llama y me dice si me puedo ir a S. Javier, que lo han llamado para que vaya él, pero que tiene una cosa en Molina y no puede acercarse (esa "cosa" en Molina es un caso particular y no tiene nada que ver con la guardia). Le digo que sí, que me voy a S. Javier, llamo al juzgado y les digo que estaré allí en una hora. Me dicen que me de prisa, que allí está ya la abogada del agresor. Llego a S. Javier tras un atasco en el Puerto de la Cadena (siguen de obras) y me reúno con la cliente y el Fiscal (ambos somos acusaciones). Hablo con la letrada del agresor y esperamos a que la Jueza nos llame para entrar. Son las 11 de la mañana. Entramos a hacer las actuaciones (por juicio rápido) a las 2:30. El tercer letrado de guardia de violencia me llama y me dice que acaba de salir del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Murcia y que le han señalado una asistencia para Molina de Segura el lunes y que tiene juicio en Madrid y no podía estar, si yo se lo hacía. Le digo que me lo deje todo en el Col. Abogados, que ya lo recogería yo al día siguiente, cuando dejara el busca.
Yo había quedado a comer con un amigo, aunque lo había llamado ya dos o tres veces para decirle que no llegaba. Él, que es un tesoro, insistió en esperarme. Cuando salí a las 3:20 del juzgado lo llamé y, aunque no llegábamos a comer donde Roberto (lasaña y kebab), me preparó una estupenda comida italiana a base de lasaña fresca y pizza calzone, que degustamos después de las 4:30 de la tarde. Después de eso no tenía ni ganas de moverme del sofá, así que nos sentamos a ver "La Juani". Aunque tenía que acercarme al despacho a limpiar (me tocaba esa semana la limpieza de las zonas comunes), me quedé a su lado en el sofá hasta las 8 de la tarde, momento en el que decidí levantarme e irme a casa.
Allí, recibo un mensaje en el busca, que dice que determinado abogado que está de guardia se ponga en contacto con el 112. Una hora y media después, cuando ya estaba preparada para irme a la piscina, suena mi móvil y es el 112 el que me llama, que no consiguen localizar a dicho abogado desde las 7 de la tarde y hay una asistencia por hacer, para declaración el sábado por la mañana y juicio el lunes por la mañana. Les digo que el lunes ya tengo otro juicio yo y que no lo puedo hacer, que lo pasen al del día siguiente. Me cabrea mucho la actitud del compañero, si estás de guardia haz bien tu trabajo.
* SÁBADO: A las 9 tengo que dejar el busca y he decidido ir a limpiar el despacho, así que cojo a mi señora madre la Marquesa de Coñohondo (eso da para un post) y al dejo en el hospital, que hoy le dan el alta a mi abuela, la marquesa madre. Aparco la carroza cerca del despacho y me voy en bus al Colegio de Abogados, que no llego a tiempo andando. Pero es que no me acuerdo de que es sábado y las guardias el sábado son más relajadas y los abogados llegan un pelín más tarde, por lo que tengo que pedirle a los agentes de la guardia civil que están en el Palacio de Jusitica la llave de la oficina del Col. Abogados. Llego y abro y espero a los compañeros que me dan el relevo. A las 9:10 llega el primero y le digo que no hay nada pendiente, salgo del Palacio (en vaqueros y zapatillas y chaqueta de deporte, jeje, dando imagen de abogada seria) y me voy andando lentamente por las calles peatonales hasta el despacho. Llego y me conecto a leer el correo, los blogs actualizados, a escuchar música, a grabar unos cedés y a limpiar. Tranquilamente lo hago todo y le digo a un amigo que si quiere, me voy con él a comprarse unas gafas nuevas. Nos acercamos a la afamada óptica de Alain Affleiu (o como se escriba) y resulta ser un poco fiasco, no hay gafas como las que quiere mi amigo, por lo que le sugiero que vayamos a la mía de toda la vida. Allí, efectivamente, encuentra unas gafas como las que está buscando y, encima le hacen buena rebaja por ir conmigo, por lo que le digo que, por lo menos, me tiene que invitar a cenar. Por eso, entramos en una buena confitería de Murcia y compra un pastel de carne doble para cenar. Volvemos hasta donde tenemos el coche, bajo (por fin) las cajas del ordenador (después de cinco meses iba siendo hora de guardarlas en casa) y lo llevo a su casa.
En casa ya está la abuelita, un poco debilitada por una semana de cama de hospital, comemos en familia, ruidosamente y gritándonos (como siempre) y, tras la comida, me voy a casa de mi tía (donde duermo actualmente) a llevarme la maleta de ropa que me llevé a mi casa mientras mi abuela estaba hospitalizada, porque volví a dormir en mi cama y mi habitación. A media tarde cojo el bus y me voy a casa de mi amigo, a ver una peli y a cenar. Tras la cena, me puso un episodio inédito en España de House (episodio un tanto asqueroso, todo hay que decirlo) y me acompañó hasta la parada de bus a coger la última calabaza de horario normal, ya que el nocturno me deja lejos de casa de mi tía y no es plan de volver de madrugada andando un buen rato (no, no hay opción taxi, que vivo en un pueblo y aquí son muy caros). Tras llegar junto a la chimenea, me enchufo el DVD y "El crepúsculo de los Dioses", peli que me parece magistral. A la cama y a dormir.
* DOMINGO: Me despierto relativamente temprano, sobre las 9:30 y me levanto a desayunar, me vuelvo a acostar para leer toda la mañana en la cama (cosa que me encanta). Cuando llevo media hora leyendo, me llama mi padre y me dice que si me apetece ir a Cartagena a ver a una tía que está enferma de cáncer. Le digo que sí, que por supuesto y pasa a recogerme junto con mi hermana. Llegamos a casa de mi tía y su deterioro es evidente, el cáncer está extendido por todo el aparato digestivo y tiene un color amarillento propio de las personas que tienen afectadas el hígado. Además, ha adelgazado y se le nota mucho. Encima, tiene un mal día y debe acostarse, porque ya no tolera los alimentos sólidos y, a pesar de alimentarse a base de calditos y papillas, el esófago lo tiene muy afectado y no puede tragar correctamente. Ha sido un palo verla así. Volvemos a casa y comemos sin mi hermano, que trabaja en el restaurante.
Después de comer y de leer tranquilamente la prensa, me pongo a limpiar mi habitación (actual habitación de la abuela), porque mi madre está exhausta después de toda la semana hospital p'arriba, hospital p'abajo. Se enfadan todos conmigo por limpiar un domingo por la tarde, pero me da igual. Mientras limpio, van llegando visitas: unos vecinos de mi abuela, mi primo D. y su mujer S... Al final, me vuelvo a casa de mi tía con los vecinos de mi abuela (viven en el mismo pueblo, diferente al mío) y ceno con mi tía, vemos Génesis en el canal Cuatro y, aunque me acuesto a leer, el sueño me vence y me quedo frita con el libro entre las manos.
* LUNES: Tengo juicio en Molina de Segura, he quedado con la cliente media hora antes y nos reunimos para ver qué ha pasado. Nos acercamos al Juzgado en sí y me presento al funcionario, que me dice que hay que esperar al abogado del chico. Tras más de una hora esperando, me acerco directamente al agresor y le pregunto que si su abogado tardará mucho y me dice que es que su abogado tenía hoy juicio en Murcia y que le dijo que llegaría tarde (eso es pasarse las guardias por el forro, joer, si no vas a estar, no te apuntes). Llega pasadas las 12:30 y vamos a hablar con el Fiscal, encima de que le pone unas penas ridículas, le discute la autoría de los actos como falta y no como delito. Al final, entre unas cosas y otras, resulta que salgo del Juzgado a la 1:50 (está visto que yo no soy apta para que se resuelvan mis asuntos pronto). Como en casa y me acerco al despacho.
Por la tarde, me pongo a ordenar las carpetillas de las guardias, a revisar un par de casos, a seguir metiendo papeles en su sitio (hay que ver la de mierda que guardo). Recibo a una cliente y termino el trabajo preparando una queja contra el compañero de la guardia de violencia que se las pasa por el forro. Vuelta a casa y me voy a la piscina, a casita y a dormir.
* MARTES: Mañana de papeleo en los juzgados, veo una denuncia por lesiones contra una conocida porque su perro ha mordido al vecino (hay sospechas de que la agresión fue provocada), recojo unos diplomas de unos cursos (los del año 2005, jeje, qué desastre soy) y vuelvo al despacho, donde me pongo al día con otras cosas. Hablo con el Sr. Skyzos por el messenger sobre una peli esta noche en la Filmoteca y cojo el bus para comer en casa de una de mis tías y ver a la familia, hablo con mi tío de ecologistas, de construcciones, de enfermedades, de jubilaciones y arreglamos el país. Recibo llamada de mi padrino, que hoy no vaya a trabajar, que vaya mañana, pero no puedo, porque mañana tengo una cita para cobrar unos dineros pendientes.
Vuelvo al trabajo y me pongo a ver las condiciones de la venta de entradas del concierto de los Héroes del Silencio en Zaragoza el 12 de Octubre (salen a la venta el 1 de Marzo a través de Ibercaja y tiendas de discos) y a escribir un post. Esta noche iré a a ver The Queen en versión original (aunque ya la he visto) y antes cenaré con el Sr. Skyzos y El Santo Shepperdsen.