Hace un año puse un post sobre el Día Internacional de la Mujer, lo podéis leer aquí, iba dedicado a mi madre y a mis abuelas.. Un año después, pongo otro.
Ayer un amigo me decía que otro año más se conmemoraba el Día de la Mujer Trabajadora. Le dije que ya no se denominaba así, que el "trabajadora" se había eliminado hacía unos años. Me dijo que bueno, que daba igual, que no había "Día del Hombre". No le dije nada, porque quería expresar hoy que el día que no haya que celebrar el Día de la Mujer, el Día Internacional de los Derechos del Niño, el Día del Orgullo Gay, el Día de Lo Que Sea, será porque, por fin, habremos equiparado no sólo jurídicamente, sino en la realidad diaria, a todas las personas, hombres y mujeres. Mientras tanto vivimos en un mundo predominantemente masculino.
Yo me tengo por una persona responsable y más o menos justa. Pero soy humana y los humanos cometemos errores. Muchas veces, esos errores han sido de juicio o de prejuicio y he juzgado a la gente sin saber todos los datos. Normalmente me doy cuenta y pido perdón, porque es un error que cometo a menudo y a mí no me gusta que me prejuzguen, por eso intento no hacerlo yo. Os explico esto porque en un entorno relativamente cercano, alguna vez se me ha prejuzgado por ser mujer. Era un entorno distendido, entre amigos y, por el simple hecho de no ser como ellos, a veces me he sentido apartada. En ese entorno, que yo creía libre de prejuicios, se ha entrevisto que aún existe machismo subyacente entre la gente joven, entre mis iguales, y (lo que más me duele) entre mis amigos. Sé que lo hacen inconscientemente, pero si yo lo hiciese sobre ellos sería poco menos que una zorra malhablada o algo similar.
Sólo os pido una cosa: pensad un poco antes de hablar. A veces puede salvar un momento incómodo el reflexionar sobre lo que se va a decir.
Por último, sólo quiero decir un par de cosas más: doy las gracias a quien corresponda por haber nacido en el Primer Mundo. Aquí me puedo desarrollar más o menos libremente, tanto en mi aspecto personal, como familiar y, sobre todo, profesional. Nadie me dijo que no cuando elegí estudiar una carrera. Nadie me dijo que no cuando elegí mi trabajo. Nadie me ha puesto trabas para tener una cuenta bancaria o para alquilar un local o para realizar cualquier negocio. Nadie me ha puesto trabas por no tener pareja. Frente a mí veo a muchas mujeres que han conseguido lo que querían: ser empresarias, policías, funcionarias, juezas, cocineras, informáticas, médicos, carteras y tantas y tantas profesionales que hay ahí fuera.
Este día debe existir en tanto en cuanto haya mujeres que no pueden ser lo que desean, que están oprimidas, que son esclavas sexuales, que comercian con ellas como si fueran moneda de cambio... Por ellas aún debe celebrarse el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
Ayer un amigo me decía que otro año más se conmemoraba el Día de la Mujer Trabajadora. Le dije que ya no se denominaba así, que el "trabajadora" se había eliminado hacía unos años. Me dijo que bueno, que daba igual, que no había "Día del Hombre". No le dije nada, porque quería expresar hoy que el día que no haya que celebrar el Día de la Mujer, el Día Internacional de los Derechos del Niño, el Día del Orgullo Gay, el Día de Lo Que Sea, será porque, por fin, habremos equiparado no sólo jurídicamente, sino en la realidad diaria, a todas las personas, hombres y mujeres. Mientras tanto vivimos en un mundo predominantemente masculino.
Yo me tengo por una persona responsable y más o menos justa. Pero soy humana y los humanos cometemos errores. Muchas veces, esos errores han sido de juicio o de prejuicio y he juzgado a la gente sin saber todos los datos. Normalmente me doy cuenta y pido perdón, porque es un error que cometo a menudo y a mí no me gusta que me prejuzguen, por eso intento no hacerlo yo. Os explico esto porque en un entorno relativamente cercano, alguna vez se me ha prejuzgado por ser mujer. Era un entorno distendido, entre amigos y, por el simple hecho de no ser como ellos, a veces me he sentido apartada. En ese entorno, que yo creía libre de prejuicios, se ha entrevisto que aún existe machismo subyacente entre la gente joven, entre mis iguales, y (lo que más me duele) entre mis amigos. Sé que lo hacen inconscientemente, pero si yo lo hiciese sobre ellos sería poco menos que una zorra malhablada o algo similar.
Sólo os pido una cosa: pensad un poco antes de hablar. A veces puede salvar un momento incómodo el reflexionar sobre lo que se va a decir.
Por último, sólo quiero decir un par de cosas más: doy las gracias a quien corresponda por haber nacido en el Primer Mundo. Aquí me puedo desarrollar más o menos libremente, tanto en mi aspecto personal, como familiar y, sobre todo, profesional. Nadie me dijo que no cuando elegí estudiar una carrera. Nadie me dijo que no cuando elegí mi trabajo. Nadie me ha puesto trabas para tener una cuenta bancaria o para alquilar un local o para realizar cualquier negocio. Nadie me ha puesto trabas por no tener pareja. Frente a mí veo a muchas mujeres que han conseguido lo que querían: ser empresarias, policías, funcionarias, juezas, cocineras, informáticas, médicos, carteras y tantas y tantas profesionales que hay ahí fuera.
Este día debe existir en tanto en cuanto haya mujeres que no pueden ser lo que desean, que están oprimidas, que son esclavas sexuales, que comercian con ellas como si fueran moneda de cambio... Por ellas aún debe celebrarse el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.

