miércoles, marzo 07, 2007

Cosas

Llevo tres mañanas sin pasar por el despacho.

El viernes, el Santo Shepperdsen, pareja del Sr. Skyzos, el del Aeroguatutú, leyó, por fin, su tesis doctoral sobre bacterias y bichos malos que son buenos. Como el Sr. Skyzos se juntó con un cerebrito de mucho cuidao, el querido doctorando ya es Doctor con méritos Cum Laude. Y mira que le ha costado al pobre, que han sido muchos problemas estúpidos e inconsistentes. El Sr. Skyzos resume muy bien lo ocurrido aquí.

El lunes tenía revisión del oído a las 9 en el hospital. A las 10:15 nos dijeron que el médico estaba enfermo y que no podría venir. Cambié mi cita para el viernes 9 y me fui a Murcia a trabajar, me pasé por la asesoría, me pasé por la Policía Local, por el Palacio de Justicia y por el Ayuntamiento y tardé tanto que no fui al despacho, volví a casa directamente a comer.

El martes comenzaban las jornadas sobre el Día de la Mujer en el Ayuntamiento de Murcia, a las que me había apuntado con el Centro de la Mujer de mi pueblo (soy su asesora legal, jeje). El caso es que una de las conferenciantes no había podido ir y adelantaron la exposición de la directora del Instituto de la Mujer, que nos soltó un rollo leído de pe a pa sobre la acción del Instituto de la Mujer que resultó soporífera. Luego nos invitaron a desayunar (delicias del Tornel de La Alberca) al Salón de Plenos del Ayuntamiento (no había estado nunca y es una preciosidad) y continuamos con las charlas, donde una de las ponentes apenas esbozó la suya sobre la educación de las personas (distintos roles que ya nos imbuyen desde pequeños según seamos niño o niña), lástima que tuviera que marcharse pronto y no pudiera hacer una exposición más detallada del tema. Terminó las charlas una profesora de la Univ. Valencia sobre el trabajo y los empleos que desempeñan las mujeres, siendo muy buena oradora y un tema muy bien explicado. Tras esto, comidita en el Hispano (uno de los mejores restaurantes de Murcia, muy recomendable y caro también), donde servían potaje de primer plato y que conseguí cambiar por una ensalada del tiempo (no me como el potaje en mi casa no me lo voy a comer en el Hispano, amoshombreporfavor) y, de segundo, una carne de cerdo mechada deliciosa.

Todo esto no ha hecho que tenga la mesa del despacho llena de trabajo y a rebosar, ni mucho menos. Tengo que preparar un par de cosas del trabajo que le hago a mi padrino, pero de lo mío, muy poca cosa.