jueves, enero 18, 2007

Porrazos

Yo soy muy de caerme porrazos cada tres por dos*. Mi padre sostiene que si dibujamos una raya de lápiz en el suelo, yo tropezaré sobre ella y me caeré. Ayer, volví a caerme. Iba por la acera, había un nutrido grupo de gente en el portal de un edificio (supuse que alguna academia habría o algo), así que bajé a la calle para cruzarla y seguir por la otra acera.

Bueno, más que bajar, lo que hice fue deslizarme grácilmente hasta el suelo. Había metido el pie malo (el izquierdo) en un "comío" del asfalto y me fui cayendo, mientras me intentaba apoyar en un todoterreno que había a mi derecha. Y gracias al coche, la caída no tuvo peores consecuencias, porque sólo me hice una pequeña rozadura en la rodilla y tuve un intenso, pero breve, dolor en el pie. La cara de los chicos de la (supuesta) academia, que fueron a socorrerme, era un poema, no sé qué pensaron que había pasado, pero algunos tenían una cara de miedo...

Cuando dije en casa que me había caído, las respuestas de mi madre y de mi hermano fueron idénticas: "hacía tiempo que no te caías". Y es que yo soy muy de traspiés, de que se me vaya el pie solico hacia fuera (y siempre el izquierdo), de pegarme unos sustos de impresión, de tener esguinces de tercer grado (el más grave) y de haber sido escayolada unas... 5 veces: 3 en la pierna izquierda y dos en la derecha. Y no cuento las inmovilizaciones con venda, porque no me acuerdo.

Hoy tengo una leve molestia al andar, no en el sitio de siempre, sino en la cara del pie, que me impide hacer el movimiento completo de andar. Espero que no vaya a peor.

*Nota: en Murcia nos caemos porrazos, igual que subimos p'arriba o bajamos p'abajo o quedamos en los picos de esquina de las calles...