Anoche recibí una llamada de una amiga de la playa, la Sra. MT. Aunque tenemos un contacto más bien difuso, es una buena amiga y nos lo hemos pasado realmente bien durante muchos años en los veranos que hemos compartido. Siempre ha sido un poco "palomita suelta", que decimos en Murcia, iba a su aire, aunque centrada, ha sido siempre un espíritu libre.
Desde hace ya bastante tiempo, salía con un chico la mar de simpático, llamado Sr. J. En la última boda en la que compartimos mesa, decía que a ella aún le quedaba un poco para casarse. En fin, pues parece ser que ha llegado la hora, el 28 de Abril estoy invitada a su enlace.
Lo primero que pensé cuando me lo dijo es que era un poco pronto, pero luego me explicó que si se lo pensaba un poco más, no se casaba, que es mentira que no haya fechas en las iglesias para casarse, que tampoco es cierto que no haya locales donde celebrar la boda. Y eso que se van a vivir de alquiler, su casa recién comprada no se la dan hasta Noviembre. Dice que les da igual, que ellos quieren estar juntos
Lo del vestido es otra cosa, porque ella se agobia con todas esas cosas y cuando le dijeron en una conocida tienda de novias que tenía que pedir cita para probarse trajes y que se la daban en tres semanas, salió de la tienda más que asustada. Pero claro, como en todos los sitios no es así, encontró una y me contó que esa misma tarde se los probó todos.
Pues nada, otra amiga que se casa. A ver si ahora, con esto de la boda, me obligo a hacer "operación kilos fuera" y pierdo algo, que, de verdad, estoy que no quepo en mí.
Desde hace ya bastante tiempo, salía con un chico la mar de simpático, llamado Sr. J. En la última boda en la que compartimos mesa, decía que a ella aún le quedaba un poco para casarse. En fin, pues parece ser que ha llegado la hora, el 28 de Abril estoy invitada a su enlace.
Lo primero que pensé cuando me lo dijo es que era un poco pronto, pero luego me explicó que si se lo pensaba un poco más, no se casaba, que es mentira que no haya fechas en las iglesias para casarse, que tampoco es cierto que no haya locales donde celebrar la boda. Y eso que se van a vivir de alquiler, su casa recién comprada no se la dan hasta Noviembre. Dice que les da igual, que ellos quieren estar juntos
Lo del vestido es otra cosa, porque ella se agobia con todas esas cosas y cuando le dijeron en una conocida tienda de novias que tenía que pedir cita para probarse trajes y que se la daban en tres semanas, salió de la tienda más que asustada. Pero claro, como en todos los sitios no es así, encontró una y me contó que esa misma tarde se los probó todos.
Pues nada, otra amiga que se casa. A ver si ahora, con esto de la boda, me obligo a hacer "operación kilos fuera" y pierdo algo, que, de verdad, estoy que no quepo en mí.

