miércoles, octubre 03, 2007

ÚLTIMOS LIBROS LEÍDOS

Desde el 30 de Julio de 2007, estos son los libros que me he leído. Este verano he tenido mucho tiempo para disfrutar de una de las cosas que más me gustan y que, ahora mismo, es lo único que me calma la tormenta de la nube que tengo sobre la cabeza a diario.

30.- El puente de Alcántara, de Frank Baer. Este era un libro que me "llamaba" desde la estantería de la biblioteca de mi pueblo desde hacía tiempo. Decidí cogerlo como lectura de verano y casi no llegó a la playa, devoré sus páginas y su historia trepidante en un pis-pas. En el año 1064, caballeros normandos y franceses emprendenuna cruzada contra los moros en España y sitian la ciudad de Barbastro. Ante las murallas de esta ciudad se encuentran de tres hombres: Mohamed Ibn Amar, un poeta andaluz de origen árabe, Yunus Ibn al Ahwar, un médico judío, y Lope, un escudero de quince años. Los caminos de los tres se separaron y volvieron a cruzarse años después en Sevilla. El poeta se había convertido en gran visir y Lope estaba enamorado de la hija del médico judío, pero los sucesos de una noche terrible en el puente de Alcántara han hecho de él una persona distinta. A través de la historia de sus vidas vemos la vida de Al-Andalus, reflejando fielmente la convivencia de tres religiones distintas.

31.- Kafka en la orilla, de Haruki Murakami. Tras haber leído Tokio Blues, me apetecía volver a repetir con algo de Murakami. En esta historia, el hilo central es Kafka Tamura, pero en torno a él se entremezclan varios personajes que hacen de su escapada de Tokio una aventura onírica, llena de recovecos y de desenlaces inesperados. No apto para gentes que no entiendan que la vida es algo más que la realidad que vemos.

32.- La bodega, de Vicente Blasco Ibáñez. Tras haber leído "La Barraca" y "Cañas y barro", me enfrenté a este libro de Blasco Ibáñez con la convicción de que no me iba a dejar indiferente. Y no lo hizo. La bodega ocurre en los últimos años de los 1880 hasta el invierno de 1892 en Jerez, en medio de un gran latifundio de vides, propiedad de una familia adinerada que envasa sus propios vinos. La relación de los patronos con los jornaleros, la de éstos con la tierra y con el resto de sus compañeros entretejen una imagen de la Andalucía de finales del S. XIX feudal hasta la muerte, represiva desde el mismo interior de los obreros revolucionarios y, como no, nos enseña una Andalucía (y una España, por extensión) inmovilista, en la que, a pesar de las revueltas sangrientas que se daban esporádicamente, las cosas siempre volvían al principio, como en un giro de 360 grados. Por obras como ésta y las anteriormente mencionadas, Blasco Ibáñez, enamorado de su país y de su gente, tuvo que exiliarse a Italia, porque se encontraba amenazado de muerte.

33.- Emperador y Galileo, de Henrik Ibsen. Gran dramaturgo noruego, esta se considera su gran obra, que aunque irrepresentable tal y como está escrita, le ha proporcionado fama mundial. En 10 actos se desgrana la vida de Juliano el Apóstata, el emperador bizantino que volvió al paganismo, tras la conversión del imperio al cristianismo. La formación filosófica, el ascenso al poder, y sobre todo el desgarrador drama interior de Juliano, atrapado entre ambas corrientes religiosas son tratadas con agudeza y desgarro. Se me hizo pesado en algunos momentos, pero me gustó.

34.- La conjura de la reina, de Lorenzo de' Medicis. Hay un dicho que dice que "París bien vale una misa". Pues precisamente, a las puertas de la muerte, Catalina de Medici, reina de Francia, repasa su vida, dando forma a ese dicho. Venida de una gran familia florentina, sobrina de Papas, de gran carácter, Catalina se hace un hueco a fuerza de perseverancia y poder en la corte francesa e intenta encauzar a sus hijos hacia lo que ella cree más correcto. Intrigas palaciegas, luchas entre diferentes facciones políticas y religiosas dan a este libro el toque necesario para que te engache su lectura.

35.- Mauricio o las elecciones primarias, de Eduardo Mendoza. Gracias a su prosa ágil, Eduardo Mendoza nos introduce de lleno en la Barcelona de la Transición, donde Mauricio, un dentista con ideales de izquierda se mete entre las bases del PSOE a hacer campaña para las elecciones municipales. De repente, se encuentra entre dos mujeres, su trabajo y la política y Mauricio se da cuenta de que el tiempo que está viviendo se acabará rápidamente. Se lee rápido y muestra una imagen ácida de la España que somos.

36.- Teodora, Emperatriz de Bizancio, de Gillian Bradshaw. Ya me había leído algún libro de esta autora y me gustaron, así que cogí este, en el que nos habla de la mujer de Justiniano I (el autor del famoso Corpus Iuris Civilis que hemos estudiado muchos en Dº Romano). En medio del reinado de Justiniano l y Teodora, Juan, hijo de un magistrado rural, se presenta en palacio y solicita una audiencia con la emperatriz. Para sorpresa de todos, logra su objetivo y a partir de ese momento comienza una carrera política que culminará en las altas esferas del poder imperial. Con la ascensión de Juan se entrevé la vida de Teodora, actriz y meretriz que llegó a ser emperatriz (todo acabado en -triz) gracias a que el emperador dictó una ley que permitía el matrimonio entre distintas clases sociales. Dotada de un poder innato, cualquier novela se queda corta con la realidad, ya que es uno de esos personajes históricos que destacan por lo que fueron y lo que lograron. Un libro ameno que, además, demuestra cómo era la vida en la Constantinopla del S. VI. (Aquí podéis leer algo más sobre su vida).

37.- De parte de la princesa muerta, de Kenizé Mourad. Relata la vida, hasta su muerte de una de las últimas princesas turcas, desde su infancia en el Palacio, pasando por el exilio en el Líbano, su boda en la India, la Segunda Guerra Mundial en París... Es una lectura muy para mujeres, a los hombres que lo han leído y que conozco no les ha gustado. Era la segunda vez que lo leía, porque me encantó la historia.

38.- La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, de Ramón J. Sender. Cuenta la historia de la expedición que llevó a unos pocos cientos de soldados españoles, por el Amazonas, en busca de El Dorado, y que acabó en un movimiento atroz: en una banda de traidores, liderados por Aguirre que, tras deshacerse de varios superiores, trata de reconquistar Perú al propio Felipe II para independizarse y que son disueltos poco a poco a base de muertes, deserciones y ejecuciones internas. Sender utiliza hábilmente el lenguaje para meternos de lleno de el momento histórico, eso hace que la lectura sea lenta, pero le da más realismo a la historia. Para quien quiera ir a lo rápido, Carlos Saura hizo la película "El Dorado" basada en esta novela, aunque no sé hasta qué punto guarda similitud, no la he visto todavía.

Y por último, hacía tiempo que no me pasaba, pero tuve que abandonar la lectura de un libro antes de llegar a la página 50. De esta tierra y más allá, de William Faulkner es una recopilación de cuentos e historias cortas de este autor que, desde el principio, me costó leer. No me gustó la manera de redactar, de formar las historias, me cansé de su prosa enrevesada y lo dejé.