martes, octubre 02, 2007

La piscina

Anoche, por fin, empecé el nuevo curso de natación. El mismo sitio del año pasado, los mismos compañeros, las mismas instalaciones sucias y maolientes... Estrené bañador, un Speedo negro con una fina y elegante raya fucsia en el costado, que separaba la parte delantera de la trasera y de la que salían los tirantes color gris. En la espalda se cruzan los tirantes en forma de X, dejando el resto de espalda descubierta y que el bañador se ajuste a la perfección. Lo mejore es la libertad de movimiento que te deja, ya que no lleva tela hasta el cruce y es mucho más cómodo para nadar (por lo menos para mi gusto).

El agua estaba fría, pero el día de ayer fue bochornoso en Murcia y la sensación de nadar fresquito era genial. Tenemos nuevo monitor, aunque desde que Nando dejó de dar clases para apagar fuegos, no merece la pena ninguno.

Unos largos para calentar y una clase para que el profe nos evalúe y determine donde va cada uno, que en el fondo, donde íbamos el año pasado, aunque algún listo se ha hecho el remolón y ha bajado de nivel para nadar menos. Como no podía ser menos, emulando a Alexander Popov, vuelvo a estar en el grupo de cabeza, el de los Pre-Olímpicos. No es por presumir, pero son muchos años en este deporte y aunque no voy muy rápida, tengo una técnica depurada y elegante, además de gran resistencia y eso se tenía que notar.

No hubo cansancio, hoy no hay agujetas, a pesar de que nadamos 50 minutos y de que hicimos todo tipo de ejercicios. Sólo anoche tenía un ligero dolor en el codo derecho, pero eso es mitad mala postura al trabajar, mitad tendinitis por el mal tiempo, aderezado con un poco de realizar mal un ejercicio.

Tengo ganas de que llegue el miércoles para la segunda clase.