Lutero fue un alemán, de profesión fraile católico agustino y conocido en el mundo occidental por ser el artífice de la Reforma Protestante que inauguró la doctrina teológica y cultural del Luteranismo. Su exhortación contra las indulgencias que "vendía" la Iglesia Católica a los feligreses para la financiación de la Basílica de San Pedro en Roma en los primeros años del S.XVI impulsó la dicha reforma y provocó la transformación del cristianismo europeo. La mencionada Reforma Protestante provocó la celebración, entre 1545 y 1563, del Concilio de Trento, un concilio general de la Iglesia Católica y base de la Contrarreforma, la cual tenía como objetivos renovar la Iglesia y evitar el avance de las doctrinas protestantes.
Salvando las distancias, me ha resultado especialmente ilustrativo el post de Juan Carlos Escudier en su blog Prefiriría no hacerlo, del diario "20 minutos", titulado Al PSOE le viene Dios a ver. Independientemente del resto del reportaje, me quedo con una frase:
<Ante lo evidente, en el PP no ha habido mejor ocurrencia que sacar a pasear a Manuel Fraga, que no ha hecho sino apuntalar la idea decontrarreforma: “El divorcio exprés o el matrimonio entre homosexuales… Habrá que plantearse la posibilidad de derogar estas normas si el PP gana las elecciones en marzo”, dijo el anciano en Telecinco>>.
El simple hecho de imaginar que la clase política española perteneciente al sector conservador se plantee la reforma de leyes constitutivas de derechos para los españoles, como la ley que permite el matrimonio a personas del mismo sexo, al estilo de la Contrarreforma Católica, con la imposición de una moral cristiana conservadora, me produce escalofríos.
El simple hecho de que un partido político derogue unas leyes beneficiosas para el proceso judicial como el la del mal llamado "divorcio exprés", me resulta incongruente con el tráfico jurídico.
Dos apuntes al respecto de cada cosa:
Y es que ya está bien de que una religión quiera meter baza, a través de sus feligreses políticos, en la moral o la ética de un país.
<Ante lo evidente, en el PP no ha habido mejor ocurrencia que sacar a pasear a Manuel Fraga, que no ha hecho sino apuntalar la idea de
El simple hecho de imaginar que la clase política española perteneciente al sector conservador se plantee la reforma de leyes constitutivas de derechos para los españoles, como la ley que permite el matrimonio a personas del mismo sexo, al estilo de la Contrarreforma Católica, con la imposición de una moral cristiana conservadora, me produce escalofríos.
El simple hecho de que un partido político derogue unas leyes beneficiosas para el proceso judicial como el la del mal llamado "divorcio exprés", me resulta incongruente con el tráfico jurídico.
Dos apuntes al respecto de cada cosa:
- Matrimonio entre personas del mismo sexo. No me voy a remontar ni a conceptos cristianos ni a definiciones etimológicas del matrimonio ni le voy a preguntar la Virgen del Carmen Bendito qué opina al respecto. Sólo voy a dar mi opinión, creo que fundamentada en la Constitución Española y en la evolución de la sociedad occidental actual. Discriminar a un ciudadano en materia de matrimonio y derechos y obligaciones que lleva aparejados, por su orientación sexual, va en contra del artº 10, artº 14 y artº 32 de la Constitución Española. Así de simple, nuestra constitución no dice que el hombre ya mujer tienen derecho a contraer matrimonio entre sí con plena igualdad jurídica, dice (artº 32): 1. El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.
- Divorcio exprés (mal llamado así por quién sabe quién). Cuando en 1981 se promulgó la reforma del Código Civil que aprobaba la separación y el divorcio, España entera se iba a divorciar. Nada más lejos de la realidad, pero bueno. En su momento, era obligatorio estar casado un año para poder separarse y estar separado un año para poder divorciarse. Vamos, que la cosa se quedaba así: BODA--> 1 año de convivencia--> SEPARACIÓN-->1 año de separación-->DIVORCIO. Ahora, simplemente, se ha agilizado el trámite y sólo son necesarios tres meses de convivencia para optar, a elegir, por la separación o por el divorcio. Pues no os podéis imaginar lo que ello supone en el tráfico judicial, la de trabajo que se ahorra si puedo optar directamente por el divorcio y ya está. Teniendo en cuenta que estos asutnos de familia no son agradables, si puedo evitar esperas innecesarias, mejor que mejor.
Y es que ya está bien de que una religión quiera meter baza, a través de sus feligreses políticos, en la moral o la ética de un país.

