Pasando va el tiempo y nos vamos haciendo mayores. Entre estas dos fotos apenas hay 8 meses de diferencia, pero unas anginas antológicas me hicieron crecer de lo lindo.

Yo (de enfermera), Seco (de futbolista) y Rojo (de huertano). Rojo está igualito (con algo menos de pelo) y el cabezón de su hijo pequeño es igualito que su padre

Pegote, la abuela María, yo y Bola. Observen que modelnos-de-mercao que éramos por entonces, los tres con nuestros chándales adidash de rayas. La gente me dice que me parezco a esta abuela al 100%.
Seco, Rojo, Pegote y Bola son mis primos hermanos. Seco y Rojo son hermanos, Pegota y Bola también, pero entre ellos el nexo de unión soy yo, prima de todos.

