martes, diciembre 04, 2007

Mei-Ting Sun y El amor brujo

Gracias a la generosidad de mi bienamado Sr. P, natural de Albox, ayer tuve la oportunidad de disfrutar hasta el éxtasis de un concierto maravilloso. De la mano de los músicos de la Orquesta Ciudad de Almería, de los dedos prodigiosos de Mei-Ting Sun y de la maestría de Manuel de Falla pude disfrutar de unas horas de paz absoluta.

El Sr. P me comunica la semana pasada que si quiero ir a ver un concierto en el que interpretarán El Amor Brujo, de Manuel de Falla. Desconozco si alguna vez le he dicho que me encanta Manuel de Falla y que adoro esa obra. El caso es que le digo que sí, que voy con él y allí nos plantamos ayer, junto con nuestro querido Fuensi.

Comienza el concierto con la obertura de El barbero de Sevilla, de Rossini, una pieza alegre y divertida, que viene genial para calentar el ambiente. El concierto continúa con el Concierto para piano y orquesta en Do menor, nº 3 de Beethoven. Y ahí nos quedamos los tres A-NO-NA-DA-DOS.

Resulta que el pianista, un chino llamado Mei-Ting Sun y de sólo 24 años es un niño prodigio ya crecidito del piano. Se sentó ante las teclas, sin partitura alguna y comenzó a deslizar sus dedos como quien acaricia una suave tela. El ritmo de la música fue subiendo, subiendo, subiendo y perdimos de vista sus manos, sólo oíamos la música, embrujados por la demostración de ARTE en mayúsculas a la que estábamos asistiendo. Leyendo el programa de mano, este virtuoso del piano ya fue elegido "músico del año" por la revista "The village voice" con sólo 15 años, ha ganado numerosos premios y es una figura mundial del piano, siendo su más famoso premio hasta ahora el primer puesto en la Competición Nacional de Piano Chopin de 2005, celebrada en Estados Unidos. Ahora mismo se encuentra recorriendo Almería y Murcia con una mini-gira de conciertos con la Orquesta Ciudad de Almería. Abrumados por la maestría del chaval, el público no parábamos de aplaudir y nos "regaló" una Polonesa de Chopin y una obra de jazz moderno. A pelo, sin chuleta y con una sonrisa de oreja a oreja.

La segunda parte del concierto prometía. Uno de los muchos retoques que hizo Manuel de Falla a su obra El Amor Brujo contiene texto declamado y canción flamenca. Y la intérprete nos tenía en ascuas, ya que en la portada del programa de mano se anunciaba como India Martínez (pinchad y bajad, que luego está en español), pero dentro aparecía su verdadero nombre: Jennifer Jessica Martínez Fernández. La cosa parecía prometer, pero claro, una tenía ya el listón muy alto: en la banda sonora de "El amor brujo" de Carlos Saura, la que canta y declama no es otra que Rocío Jurado. Y por mucho que no me gustara cantando "Como una ola", he de reconocer que el chorro de voz que soltaba la Jurado no tiene ni pizca de comparación con la Jennifer Jessica Martínez, por muy bien que lo hiciera la zagala, le falta la madurez y veteranía de la más grande.

¿Que no os lo creéis? Los pelos como escarpias cuando oigo esto, mire usted: