martes, diciembre 18, 2007

Crónica de una visita a Barcelona (II)

Me había quedado en el Jueves día 6, conmemoración de la promulgación de la Constitución del '78. Había quedado para cenar con Mr. Celofán, la Nena y J-Vol. A la cena se venía también una de mis Lagartas, componente del trío Lagartas en Derecho de la promoción '96-'01 de la Facultad de Derecho.

Lagarta de gorgera
Qué guapa que ha salido en la foto

Como había que lagartear largo y tendido, quedé con ella un ratico antes y nos pusimos al día de todo lo habido y por haber. Y vaya si nos pusimos al día, la de tiempo que no la veía y la de bien que me lo pasé en ese rato. Por supuesto, mi lagarta no podía quedarse sin su regalo especial...

Caja Lagarta 2
Caja Lagarta, que le encantó

Poco después nos encontramos con el resto de la gente. Nos fuimos a hacer boca antes de la cena, como no, unas cervezas siempre vienen bien. Allí, La Nena también tuvo su regalo:

Copia de Caja La Nena 2
Caja La nena, viva el pescao

Y, por supuesto, los chicos también, se le obsequió por parte de la Comisión de la Ilustre Cofradía del Cano Mori con magníficas esculturas de cristal veneciano y porcelana de la China para que decoren sus hogares. Eso y dos discos recopilatorios "The Cano Mori Session 2004" y "The Cano Mori Session 2006".

Faltaría más, también nos hicimos fotos:

Mr. Celofán, la Nena, yo y J-Vol
Mr. Celofán, La Nena, yo y J-Vol

Nos fuimos de cena a un restaurante italiano con muy buena comida, servicio regularcejo y carta en catalán, a lo que una que yo conozco que habla muy bien el inglés les puso un negativo y "Necesita Mejorar" en su folleto de recomendaciones que había sobre la mesa, porque se olvidaron de la pizza de mi lagarta, porque la carta no estaba en castellano y mira que se nos olvidó poner que los precios finales deberían ir con el IVA incluido, que no lo pusimos. Eso sí, yo hacía tiempo que no me comía una lasaña de berenjenas (o sea, nenes, una musaka) tan rica.

Salimos del bar y me despedí de mi Lagarta, la cual me prometió que me llamará la próxima vez que venga pa'l Sureste con varios días de permiso y que no me la tenga que encontrar como salida de la nada en los centros comerciales.

Y allá que nos montamos en el coche de J-Vol y nos fuimos de copas... Y hasta aquí puedo contar, lo demás, queda bajo la cláusula de confidencialidad que resulta que tenemos todos por nuestros trabajos queridos. Eso sí, os pongo dos fotos:

J-Vol, La Nena y Mr. Celofán
J-Vol, La Nena y Mr. Celofán

La Nena y yo
La Nena y yo, tras tomar la maldita cerveza Moritz, que parece meao de vaca frisona


(Continuará...)