Hoy es uno de esos días en los que no sé cómo empezar un post. Quizá la mejor manera ha sido delimitar el asunto en el título. Os explico mejor.
La diabetes es una enfermedad que padecen varios de mis familiares por línea materna. Incluso mi madre tuvo diabetes durante el embarazo de mi hermano.
Hace una semana y media ingresaron a mi tía en el hospital. Yo tengo 30 años y siempre la he conocido enganchada a la insulina. Debido a la diabetes tuvo cuatro abortos antes de poder tener un hijo, el cual fue el único feto que se gestó de un embarazo de gemelos, debido todo (no sé muy bien cómo) a la diabetes de mi tía.
Hace unos 10 años mi tía empezó a tener problemas de salud. Primero perdió la vista y eso le provocó una depresión, ya que era muy activa y entraba y salía de casa y conducía e iba a ver a mi abuela todas las semanas (mi tía vive al otro lado de la huerta de Murcia). Poco a poco fue dejando de hacer las cosas más elementales de su casa: limpiar, barrer, fregar el suelo, planchar... Hasta hace un par de años aún cocinaba, todo mediante el tacto, pero llegó a un punto en que no pudo.
Mientras perdía la vista, empezó a tener otros problemas más graves. Los riñones empezaron a fallarle, hasta tal punto que, tras un ingreso prolongado en el hospital, tuvo que someterse a una diálisis peritoneal, distinta de la diálisis que todos conocemos (no lo voy a explicar, que es muy largo).
Pero la diabetes fue extendiendo sus tentáculos por su débil cuerpo y empezó a fallarle el sistema digestivo (hígado, páncreas, vesícula biliar...). No es que tuviera naúseas o cólicos, sino que durante la digestión no asimilaba bien las vitaminas y no tenía el aporte de enzimas necesario y durante un largo tiempo no podía comer ni plátanos, ni naranjas, ni manzanas... Todo ello fue degradando su calidad de vida poco a poco.
Hace una semana y media la ingresaron con una infección muy grave del peritoneo. Le quitaron la vía con la que se hacía en casa la diálisis peritoneal. Empezaron hacerle la diálisis de sangre de toda la vida. La infección no bajaba y estaba reteniendo líquidos. El viernes pasado entró en la UCI (yo estaba de viaje y no me dijeron nada), hacía días que tenía pérdidas de memoria y no conocía ya ni a mi tío ni a mi primo. El domingo cuando llegué de Barcelona mi padre estaba muy serio y le pregunté si estaba molesto por ir a recogerme a la estación tan tarde, me dijo que no, que era porque mi tía (hermana de mi madre) estaba muy grave en el hospital. Cómo de grave, le pregunté. Hace falta un milagro para que viva.
La última semana ha sido como un capítulo de House, sólo que sin el Dr. House, por lo que el paciente, al final, se muere. No sé si se morirá hoy o mañana o dentro de dos semanas, pero mi tía se muere.
Además, esta situación me afecta más de lo normal. Yo fui la primera hija, nieta y sobrina en la familia, antes que yo sólo nacieron niños. Hasta que tuve seis años mis padres trabajaban los dos y me cuidaba mi abuela. Mi tía vivía con ella, se casó muy tarde (a pesar de ser la mayor de 4 hermanos) y mis primeros recuerdos son con ella y mi abuela. La relación que he tenido con ella ha sido siempre muy especial y sé que he sido su niña mimada, su sobrina preferida. Ella era puro corazón y me quería con locura y yo a ella.
Lo peor de todo es ver a mi abuela. Parece un fantasma en vida. Nadie debería sobrevivir a la muerte de sus hijos, mi abuela ya enterró a su marido a los 34 años y sacó adelante ella sola a sus 4 hijos. También enterró a un nieto de tres años muerto a consecuencia de una hidrocefalia. Uno se sus sobrinos ya murió hace tres años por fallo multiorgánico provocado por la diabetes. El saber que va a enterrar a su hija mayor en unos días, tan cerca de la Navidad, hace que esté, pero que no esté, es verle la cara y entrarme unas ganas de llorar increíbles, mi madre no quiere que lo hagamos delante de ella, porque tiene problemas de corazón y con un susto o una emoción muy fuerte puede darle un ataque.
Mi tía se muere por un fallo multiorgánico provocado por una diabetes. Es una de las enfermedades en las que se prevé que haya grandes avances si se investiga adecuadamente con células madre. Ansío que mis amigos investigadores (Dr. Shepperdsen, El Bello Ramón o la Sra. M) encuentren algún día la clave para esta enfermedad. Hay determinados partidos políticos que se oponen a esta investigación. Creo que no tienen a ningún familiar directo o a ningún amigo del alma con esta enfermedad, porque cambiarían de opinión.
Perdonadme si estos días no escribo, pero no creo que tenga muchas ganas.
La diabetes es una enfermedad que padecen varios de mis familiares por línea materna. Incluso mi madre tuvo diabetes durante el embarazo de mi hermano.
Hace una semana y media ingresaron a mi tía en el hospital. Yo tengo 30 años y siempre la he conocido enganchada a la insulina. Debido a la diabetes tuvo cuatro abortos antes de poder tener un hijo, el cual fue el único feto que se gestó de un embarazo de gemelos, debido todo (no sé muy bien cómo) a la diabetes de mi tía.
Hace unos 10 años mi tía empezó a tener problemas de salud. Primero perdió la vista y eso le provocó una depresión, ya que era muy activa y entraba y salía de casa y conducía e iba a ver a mi abuela todas las semanas (mi tía vive al otro lado de la huerta de Murcia). Poco a poco fue dejando de hacer las cosas más elementales de su casa: limpiar, barrer, fregar el suelo, planchar... Hasta hace un par de años aún cocinaba, todo mediante el tacto, pero llegó a un punto en que no pudo.
Mientras perdía la vista, empezó a tener otros problemas más graves. Los riñones empezaron a fallarle, hasta tal punto que, tras un ingreso prolongado en el hospital, tuvo que someterse a una diálisis peritoneal, distinta de la diálisis que todos conocemos (no lo voy a explicar, que es muy largo).
Pero la diabetes fue extendiendo sus tentáculos por su débil cuerpo y empezó a fallarle el sistema digestivo (hígado, páncreas, vesícula biliar...). No es que tuviera naúseas o cólicos, sino que durante la digestión no asimilaba bien las vitaminas y no tenía el aporte de enzimas necesario y durante un largo tiempo no podía comer ni plátanos, ni naranjas, ni manzanas... Todo ello fue degradando su calidad de vida poco a poco.
Hace una semana y media la ingresaron con una infección muy grave del peritoneo. Le quitaron la vía con la que se hacía en casa la diálisis peritoneal. Empezaron hacerle la diálisis de sangre de toda la vida. La infección no bajaba y estaba reteniendo líquidos. El viernes pasado entró en la UCI (yo estaba de viaje y no me dijeron nada), hacía días que tenía pérdidas de memoria y no conocía ya ni a mi tío ni a mi primo. El domingo cuando llegué de Barcelona mi padre estaba muy serio y le pregunté si estaba molesto por ir a recogerme a la estación tan tarde, me dijo que no, que era porque mi tía (hermana de mi madre) estaba muy grave en el hospital. Cómo de grave, le pregunté. Hace falta un milagro para que viva.
La última semana ha sido como un capítulo de House, sólo que sin el Dr. House, por lo que el paciente, al final, se muere. No sé si se morirá hoy o mañana o dentro de dos semanas, pero mi tía se muere.
Además, esta situación me afecta más de lo normal. Yo fui la primera hija, nieta y sobrina en la familia, antes que yo sólo nacieron niños. Hasta que tuve seis años mis padres trabajaban los dos y me cuidaba mi abuela. Mi tía vivía con ella, se casó muy tarde (a pesar de ser la mayor de 4 hermanos) y mis primeros recuerdos son con ella y mi abuela. La relación que he tenido con ella ha sido siempre muy especial y sé que he sido su niña mimada, su sobrina preferida. Ella era puro corazón y me quería con locura y yo a ella.
Lo peor de todo es ver a mi abuela. Parece un fantasma en vida. Nadie debería sobrevivir a la muerte de sus hijos, mi abuela ya enterró a su marido a los 34 años y sacó adelante ella sola a sus 4 hijos. También enterró a un nieto de tres años muerto a consecuencia de una hidrocefalia. Uno se sus sobrinos ya murió hace tres años por fallo multiorgánico provocado por la diabetes. El saber que va a enterrar a su hija mayor en unos días, tan cerca de la Navidad, hace que esté, pero que no esté, es verle la cara y entrarme unas ganas de llorar increíbles, mi madre no quiere que lo hagamos delante de ella, porque tiene problemas de corazón y con un susto o una emoción muy fuerte puede darle un ataque.
Mi tía se muere por un fallo multiorgánico provocado por una diabetes. Es una de las enfermedades en las que se prevé que haya grandes avances si se investiga adecuadamente con células madre. Ansío que mis amigos investigadores (Dr. Shepperdsen, El Bello Ramón o la Sra. M) encuentren algún día la clave para esta enfermedad. Hay determinados partidos políticos que se oponen a esta investigación. Creo que no tienen a ningún familiar directo o a ningún amigo del alma con esta enfermedad, porque cambiarían de opinión.
Perdonadme si estos días no escribo, pero no creo que tenga muchas ganas.

