Mientras redactaba el post de la segunda crónica del viaje de los de BCN a Murcia, busqué un enlace al monumento-sardinero y me encontré con un blog, El Burdel del Delirio, firmado por Ed. Expunctor.
El caso es que a mí el pseudónimo me sonaba mucho, mucho, mucho. Pinché en su etiqueta de Poesía y salí de dudas casi al 100%: era un antiguo compañero de facultad. Me gustó mucho volver a encontrarme con su lírica apasionada y vibrante y me alegró ver que sigue teniendo las mismas ideas claras.
Es una pena que no hablase más con él mientras pude, porque considero que es un tío de los que vale la pena conocer y tener como amigo.
Esto me ha hecho darme cuenta de que el mundo es un pañuelo y, Murcia, más. Porque a través de los blogs me he encontrado con un chico que vive en el pueblo de al lado y que es un artista con las fotos, he cultivado la amistad de una persona maravillosa que está a mi lado cuando la necesito, he visto florecer la creatividad del amigo más antiguo y más mejor que tengo, he conocido a toda una celebrity murciana, he quedado para tomarme un café (o lo que sea) en Ítaca (o donde sea) con una murciana que vive en Ámsterdam y, ahora, he descubierto el espacio personal de un antiguo compañero de clases, al que pienso seguir leyendo.
Va por ti, Ed. Expunctor.
El caso es que a mí el pseudónimo me sonaba mucho, mucho, mucho. Pinché en su etiqueta de Poesía y salí de dudas casi al 100%: era un antiguo compañero de facultad. Me gustó mucho volver a encontrarme con su lírica apasionada y vibrante y me alegró ver que sigue teniendo las mismas ideas claras.
Es una pena que no hablase más con él mientras pude, porque considero que es un tío de los que vale la pena conocer y tener como amigo.
Esto me ha hecho darme cuenta de que el mundo es un pañuelo y, Murcia, más. Porque a través de los blogs me he encontrado con un chico que vive en el pueblo de al lado y que es un artista con las fotos, he cultivado la amistad de una persona maravillosa que está a mi lado cuando la necesito, he visto florecer la creatividad del amigo más antiguo y más mejor que tengo, he conocido a toda una celebrity murciana, he quedado para tomarme un café (o lo que sea) en Ítaca (o donde sea) con una murciana que vive en Ámsterdam y, ahora, he descubierto el espacio personal de un antiguo compañero de clases, al que pienso seguir leyendo.
Va por ti, Ed. Expunctor.

