No soy de coleccionar muchas cosas, aunque mi madre me diga a veces que parezco el tío Camarada (uno de mi pueblo que lo recogía to'). Pero sí hay dos cosas que me gustan mucho y que siempre que tengo ocasión, allá donde viajo, adquiero algunas: separadores (o marcadores de páginas) y lápices.
Esta es mi colección de separadores. Falta tres, que encontré ayer perdidos entre libros (uno de ellos lo creía perdido para siempre, es cuero granate, precioso, con el escudo de la Universidad de Salamanca). Los suelo utilizar casi todos y los hay de todas partes: de mis visitas a museos, a lugares emblemáticos, etc. (el Arqueológico Nacional, la Casa-Museo Lis, la Universidad de Salamanca, la Pedrera de Gaudí, el Museo Egipcio de Barcelona, el Museo Nacional de Teatro de Almagro, etc). Ahora mismo el que más utilizo, por su suavidad y versatilidad es uno de encaje de bolillo color naranja que me hizo hace tiempo Urobora y al que le tengo un cariño especial. La gente que me conoce un poquito sabe que me encanta y me los trae de viaje, como el del Guernica, que me trajo la Sra. Amparo, la vista sobre Florencia de la Sra. M. o el de Vacaciones en Roma que me trajeron Fusiforme y el fans más fans de la Virgen del Saliente.
Esta es mi colección de separadores. Falta tres, que encontré ayer perdidos entre libros (uno de ellos lo creía perdido para siempre, es cuero granate, precioso, con el escudo de la Universidad de Salamanca). Los suelo utilizar casi todos y los hay de todas partes: de mis visitas a museos, a lugares emblemáticos, etc. (el Arqueológico Nacional, la Casa-Museo Lis, la Universidad de Salamanca, la Pedrera de Gaudí, el Museo Egipcio de Barcelona, el Museo Nacional de Teatro de Almagro, etc). Ahora mismo el que más utilizo, por su suavidad y versatilidad es uno de encaje de bolillo color naranja que me hizo hace tiempo Urobora y al que le tengo un cariño especial. La gente que me conoce un poquito sabe que me encanta y me los trae de viaje, como el del Guernica, que me trajo la Sra. Amparo, la vista sobre Florencia de la Sra. M. o el de Vacaciones en Roma que me trajeron Fusiforme y el fans más fans de la Virgen del Saliente.
Y esta es parte de mi colección de lápices redondos, entre los cuales hay algunos regalados y otros comprados. Hay uno muy mono que me regaló Urobora y que lleva una especie de cascabeles, uno violeta que me trajo la Sra. Amparo del Museo de Arte Reina Sofía, uno negro y triangular comprado en la Alhambra de Granada, uno de la Universidad de Salamanca, del Club de Baloncesto Estudiantes de Madrid o del Museo Arqueológico Nacional. Además, los lápices los uso y cuando se van quedando pequeñitos, los guardo (veréis que en la parte inferior de la foto hay dos más desgastados). Pero como tengo un montón a la vez en el lapicero, parece que no se gastan, aunque sí.
Y vosotros, ¿qué coleccionáis?

