viernes, septiembre 28, 2007

Crónica de una visita (III)

Y llegó el último día de la visita. Esta vez los nervios me permitieron dormir 4 horas. El resto del tiempo en la cama me lo pasé pensando en la luna de Valencia, total no tenía nada mejor que hacer.

Mi cara cuando fui a recoger al Sr. Skyzos debía ser realmente espantosa, tanto como para que su madre me dijera que se me veía cansada, con la de capas de Titanlux que me había puesto para parecer fresca y lozana (superficial que es una, sí, a ver ¿pasa algo?, que la gordas también queremos estar guapas). Tras un pequeño problema de lentillas y echar gasolina, llegamos (tarde) a recoger a los Visitantes (vestidos con sus camisetas canomoris) y, cuando ya estábamos todos, partimos rumbo a la playa, en un coche, la Sra. Amparo y su "Nacho" y en el otro, el Sr. Skyzos, el Locutor de Radio, El de la Cara Blanca y servidora.

Maricármenes, un viaje que me dieron los tres, que pa' qué contaros na'. Las conversaciones más escatológicas que os podáis imaginar se dieron allí, todo ello amenizado con experiencias varias y la música del Canomori Session 2007 Varietés. Menos mal que el viaje duraba sólo una hora y una tiene suficientes castillos en la cabeza como para desconectar un rato de las conversaciones y dar rienda suelta a las ensoñaciones.

La primera parada la hicimos junto a una de mis playas favoritas: Puntabela, en el Pto. de Mazarrón. Y allí comenzó el desvarío de las máscaras. Ya habéis visto la foto comunal en el post del día 24. Aquí mi foto.


Parece mentira lo que te cambia la cara cuando te pones la máscara.


Como ya iba siendo la hora de comer y los coches que pasaban no paraban de mirar, decidí levantar el campamento de colgaos en el que nos estábamos convirtiendo y nos marchamos a comer a un restaurante italo-argentino, donde lo mismo te ponen pizzas y pastas que te ponen un churrasco poco hecho. Como no, la elección fue de parrillada a la piedra, que degustamos en su versión "vuelta y vuelta" y "muy hecha".

Después de la comida, los llevé a otro de mis sitios favoritos: la cafetería de El Faro. La vista desde ella del puerto es preciosa (al menos a mí así me lo parece) y el sitio (aunque caro, carísimo) merece la pena.

En el sentido de las agujas del reloj: El Locutor de Radio, el Sr. Skyzos, la Sra. Amparo, "Nacho" y El de la Cara Blanca.


Y, Maricármenes, como en to's laos hay cosas canomoris, al salir de la cafetería, en el contenedor nos encontramos con esto:


A la pobre Maricarmen la dejaron tirada en un contenedor cualquiera. Menos mal que tenía buenas vistas.


Luego bajamos hasta el Paseo del Puerto y nos dimos una vuelta, llegando casi hasta el Club de Petanca (te hubiera encantado, Chiringui). Nos hicimos más fotos, aquí otra prueba. Servidora, el Locutor de Radio, El de la Cara Blanca, la Sra. Amparo y "Nacho". De perfil me noto más delgada.


Por último, las Gredas de Bolnuevo, formaciones de piedra ¿caliza? ¿arenisca? que hay frente a la playa y que dan mucho juego para hacerse fotos al atardecer. No pongo ninguna chula, porque están reservadas por El de la Cara Blanca para su espacio de fotos.


Sr. Skyzos, "Nacho", Sra. Amparo, el Locutor de Radio y El de la Cara Blanca frente a las Gredas.

Volvimos a Murcia city, dejamos a "Nacho" camino de su trabajo y decidimos picar algo ligero. Estábamos ya todos cansados y los Visitantes tenían que madrugar, así que los dejamos en su hotelito, con la promesa de un futuro viaje a BCN, con fecha por concretar.

Fin de la crónica