(Aquí debería ir una foto de "DE LA TORRE JOYEROS", supongo que de Madrid, pero por motivos ajenos a esta editora, no puedo subirla al blog, no es de tipo *jpg, lo siento mucho)
Bueno, no pasa nada todavía puedo usar el apellido para marca de ropa. Pero me estoy planteando seriamente usarlo también como artista. Todo porque, que hoy en día, uno pone una mierda en un bote y le pone nombre raro raro cómo: “Problema existencial de los niños de San Ildefonso” o “Pensamiento conceptual de la cosecha del pepino macho” y triunfa.
No digo esto por decir, lo digo porque en mi reciente visita a Madrid (hace 4 meses, jeje), pude contemplar en El Palacio de Cristal, sito en El Retiro , una “exposición” (por decirle algo) de un tal Tobias Rehberger titulada I die every day (si, todos menos el día en el que se le ocurrió crear sus obras). Lo recuerdo porque acabo de encontrar el folleto de la exposición (gratuita por supuesto, ni su madre hubiera pagado por ver “eso”).
Ese día las fotos estaban prohibidas, no porque a alguien se le ocurra venderlas, sino para que no se descojone la gente al verlas por ahí. Dos ejemplos :
- Un dado negro gigante, un cubo vamos, todo hecho de metacrilato, u otro material plástico, con el fantástico nombre de “Hijo santo con rechazo al ritmo y al gusto exquisito por la iluminación magnífica”. ¡Cágate lorito!. No, no, si gusto no tiene ninguno, en general.
- Una mesa compuesta por una lámina de metacrilato azul y como pata otra lámina de metacrilato amarillo perpendicular y en el centro de la otra, título de la maravillosa obra... "Mesa nazi de pasta renacida en Venecia FP". No sé si está hecha por unos niños de un instituto de FP de Venecia (no, les hubiera salido mejor), si está hecho por nazis para joder a Venecia, ni idea.
- Para mi, la mejor de todas: una casa de madera de esas americana, tipo bungalow, pintada de blanco, sin puertas ni ventanas ni chimenea. Nombre de tan práctica y fantástica obra (redoble de tambor): “Jódete Sr. Oso”. ¡¡Que ya no puedes entrar!! (le hubiera añadido yo). Creo que fue pensando en el famoso oso Yogui y en su vicio de robar comida a los que están de picnic. Pero claro ¿cómo coño se entra a esa casa?.
Bueno aquí os dejo para que veais dos de las otras obras de este “artista”:

A ver si adivináis cómo se titulan (jeje, qué cabrón). La primera: “Los jueves Sol, los domingos al burdel” (sin palabras) y la segunda (para el que tenga problemillas con el inglés): “Buda triste después de un problema de tráfico”, normal si ya lo decía nada más verla.
Bueno lo dicho espero que se me ocurra algo para exponer, pero ante tanta genialidad no se si estaré a la altura (es que a mi las esculturas me salen bien).
Un abrazo y hasta que nos leamos.
Fdo.: Negro-envenenao.

