martes, mayo 06, 2008

Un fin de puente accidentado

Yo tenía pensado escribir ayer por la mañana un resumen de lo hecho en el puente de mayo. Ya sabéis, cosas del estilo como cena con Urobora y Skrbjop; cena con Mario-San, Minifiniwini y MiniElena,; salir de tapas con el Manifacero e intentar arreglar el mundo (y más cosas); compras variadas aprovechando el puente; cine y sofá con el mejor partenaire del mundo: "Promesas del Este", "El orfanato" y "Sin reservas", boda en Archena; curso de capacitación para transportistas; papi y mami de puente, la Nenica de puente también en la tierra de La Nena; pizzas alemanas con J; caricias, besos, tranquilidad, silencios que te abrazan, miradas que te llenan...


Pero todo se truncó cuando recibí una llamada el domingo por la noche, pasadas las 9: dos compañeras del despacho (compartimos los gastos) habían sufrido un accidente de tráfico y, dentro de la gravedad, estaban bien, pero había juicios pendientes y me pedían una sustitución. Sin problema, no había nada señalado para esta semana que entraba. La preocupación empezó a hacer mella en mi, porque habían pasado más de dos horas desde la llamada y no había tenido noticias nuevas de las accidentadas. Llamé yo y me dijeron que estaban esperando unos resultados de unas pruebas médicas, pero que estaban bien y en cuanto salieran me llamarían para acercarme el expediente a mi casa.

Ayer hice un juicio de una de esas compañeras accidentadas, completado con escasas luces por mi, intentando ponerme a la altura exigida en apenas una hora. Sólo confío en que el asunto sea favorable para la cliente y espero no haber metido mucho la pata, porque no es agradable trabajar bajo esas circunstancias, con un asunto que no es tuyo, sin saber si lo vas a hacer bien o no, si estarás diciendo todo lo que habría dicho la compañera y si la cliente quedará contenta.

Sólo queda esperar la evolución de estas dos compañeras y cuadrar agendas por si hay que hacer algo más.