Hay momentos en que me siento como en una montaña rusa. El subir poco a poco, el llegar a la cima, el bajar deprisa deprisa, la adrenalina subiendo y la sensación de plenitud que me provoca una montaña rusa se repite desde hace tiempo en aspectos de mi vida que nada tienen que ver con un parque de atracciones.
Y cuando estoy subida en la montaña rusa, subiendo y bajando, soy plenamente feliz, como un niño que disfruta sin pensar en el mañana, en el futuro, en lo que ocurrirá dentro de 5 minutos. Son pequeños momentos de auténtico placer.
Sin embargo, ese momento acaba enseguida, como un sufflé que ha subido demasiado, quedando perfecto en el horno, pero que baja en cuanto lo sacas, es la misma sensación que se siente al bajar de la montaña rusa.
Entonces te das cuenta de lo ocurrido, como si lo hubieses visto desde fuera, siendo a la vez protagonista y espectador. Y caigo en la cuenta de que ha sido una película, de que nada es real y que nada será como yo quiero. Sin embargo, me siento como atrapada en un bucle, porque quiero subir otra vez a la montaña rusa y fingir que mi vida es como estar eternamente subida en ella.
Y todo porque soy consciente en el fondo, que no tengo una montaña rusa.
Y cuando estoy subida en la montaña rusa, subiendo y bajando, soy plenamente feliz, como un niño que disfruta sin pensar en el mañana, en el futuro, en lo que ocurrirá dentro de 5 minutos. Son pequeños momentos de auténtico placer.
Sin embargo, ese momento acaba enseguida, como un sufflé que ha subido demasiado, quedando perfecto en el horno, pero que baja en cuanto lo sacas, es la misma sensación que se siente al bajar de la montaña rusa.
Entonces te das cuenta de lo ocurrido, como si lo hubieses visto desde fuera, siendo a la vez protagonista y espectador. Y caigo en la cuenta de que ha sido una película, de que nada es real y que nada será como yo quiero. Sin embargo, me siento como atrapada en un bucle, porque quiero subir otra vez a la montaña rusa y fingir que mi vida es como estar eternamente subida en ella.
Y todo porque soy consciente en el fondo, que no tengo una montaña rusa.

