viernes, noviembre 10, 2006

Acha, tía

(Homenaje al Santo Shepperden, porque él también lo ha vivido).

La vuelta de ayer en el bus a casa fue indescriptible. Pero voy a intentar haceros entender lo que me tocó vivir.

Cuatro chicas adolescentes vestidas cuasi de blanco, de chándal blanco. De chándal de esos culeros, que llevan un corte que permite que puedas enseñar el hilo del tanga sin problema. Chalecos acolchados de cazadora de invierno, con su correspondiente capucha, alguna de ellas con un borde de pelo sintético. Camisetas ajustadas y cortas, enseñando el ombligo y el piercin (sólo dos de ellas). Zapatos planos dorados y plateados, algunas tipo zueco, otras tipo bailarina (arreglá, pero informal, zapatos con chándal, como la Jurado). Pelo lustroso rizado y/o tirabuzoneado, largo, con un bandana y una cola. Una de ellas una cola a la altura de las orejas y el pelo suelto recogido en tres trenzas. Uñas larguísimas con manicura francesa.

Extracto de su conversación:
- Acha, tía.
- ¿Qué, tía?
- Que yo este finde quiero salir
- P'oh salimoh
- Pero no quiero ir al Zih-Zah
- P'oh no sé ande vamoh a ir
- P'oh a lah Atalayah
- O a Puente Tocinoh
- ¿A Puente Tocinoh? ¿Pa' qué?
- Acha, tía, que hay una cafetería mu' chula
- Sí, tía, la del henmano del Chahli
- Que'l Chahli es el diyei y pone reggeatton
- P'oh si es que a mí no me gusta el reggeatton
- Acha, tía, mira lo que llevo en el móvil... (Suena una música agitaná, que casi no se entiende, pero ella lo pone a todo volumen para que los de la parada podamos "disfrutar" de su gusto musical...)
- Nenah, el 44, el nuestro
(Y, por desgracia, el mío. Pasan antes que yo y se arremolinan junto a la puerta. Yo me voy a la parte trasera, estoy un par de paradas de pie, finalmente me siento y me pongo a leer. En la parada siguiente, se baja un numeroso grupo de universitarios macizos y se sientan ellas. Delante de mí. Continúa la conversación y, obviamente, se acaba mi lectura)

- P'oh yo no voy a Puente Tocinoh
- Acha, tía, ¿por qué no?
- Porque está mu' lenjos y la última veh qu'ehtuve allí a la Tatiana le querían pegar
- ¿Le querían pegar?
- Eh que eh una bocah, la zagalica
- Pero, acha, ¿por qué?
- Porque fue diciendo noséqué del Ramón y había por ahí una que a lo mejoh era su paya o argo así y le quería pegar
- Si es que la Tatiana la va liando a to'h lao'h
- Se dice "en to'h lao'h", que no sabeh hablar (Y yo pensando: "eso, hija, corrige tú, que hablas mejor)
- ¿Y si nos vamos a lah Atalayah a la disco esa que abre por la tarde?
- Es que por la noche no te dejan entrar, que no tieneh el canné
- Acha, tía, po's yo una vez entré con mi prima Marisa. Unoh payoh máh buenoh
- ¿Pero te comihte a arguno?
- Po's claro (Sí, y yo voy y me lo creo, las dos cosas: el entrar y el "comer")
- Le podemos decir a la Ana que yo me quedo a dormir en su casa.
- ¡Claro! ¿Y yo ande me quedo? Anca la Ana no cabemos toa'h.
- Le podemos decir a la Ana que le diga a su amiga Carmen que nos deje quedarnoh en su casa a dormir.
- No va a querer, la madre de la Carmen no te puede ni ver.
- Pero no me puede ver porque se cree que fumo, pero yo no fumo (¡¡Mentirosa!! En 10 minutos te has fumao dos cigarros en la parada). Si le decíh que soy buena zagala y que no fumo no bebo, seguro que me quedo.
- Sí claro, que te piensah que su madre eh tonta. Además, en cuantico que llegueh, se te va a notar la pehte a humo.
- Po'h entonces quedaroh una de vosotrah anca la Carmen y yo me quedo anca la Ana.
- No tía, que la Ana ehs amiga mía y ella se recoge máh tarde.
- Eh que yo también quiero recogerme tarde.
- ¿Y cómo se lo vah a decir a tu maere?
- Po'h que la llame la madre de la Ana y le diga que noh quedamoh toa'h a dormir en su casa. Ya'htá.
(Sí, menos mal que ya estaba, porque yo me bajaba. Llegué a mi casa con la cabeza embotada, porque de banda sonora original de esta conversación seguía el gitaneo del móvil de la de las trenzas, que no abrió la boca, creo que porque su madre no la dejaba salir...).

NOTA DE ACLARACIÓN: Conversación entre garrulas, canis, tecnopaquis o como queráis llamarlas. Ahora se les llama "juanis", en alusión a la última película de Bigas Luna.
Yo no sé qué hacen estas crías (porque en el fondo son unas crías jugando a ser mayores) para llevar esas uñas megalargas con manicura francesa, esas no harán deporte en el instituto, porque en cuanto toquen un balón de baloncesto, esas uñas se parten.
Por supuesto, la conversación está transcrita del más puro murciano, de ahí que no aparezcan las "s" (se han cambiado por "h", que es muda) y todos los nombres propios lleven el artículo "la", para determinar de quién se habla.
Algunas expresiones son deformaciones del lenguaje español: anca significa "en casa de" y lenjos significa "lejos"; Zih-Zah es Zig-Zag, un centro de ocio, así como Lah Atalayah, Las Atalayas, es un centro comercial. Acha es derivación de "muchacha", el equivalente masculino, acho, tío.