lunes, noviembre 06, 2006

Finde

Este finde ha sido genial. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien. Comenzó el jueves, practicamente, al ver que mi guardia de Violencia había pasado tranquila, sin complicaciones para días posteriores. El viernes, devolver el busca a primera hora y caminito al despacho, a ordenar y ordenar (lo desastre que puedo llegar a ser) y a sacar unas horillas. Tuve un animado almuerzo con Marsónico, en parte pasado por agua, en parte cotilleo total, que me encantó ir atando cabos. Por la tarde, compras con mi madre (que es la pagadora actualmente, malditos pagos atrasados) , adquirí un traje de pantalón negro, una falda negra y unos zapatos negros. Fondo de armario, vamos. Al llegar a casa, descansé un poquito y luego, piscina y visión de los nuevos episodios de la 2ª temporada de Queer as Folk.

El sábado me levanté a las mil y como llovía y no me apetecía limpiar, me puse a terminar una acuarela que tenía a medio desde el verano. Luego me metí en la cocina con mi madre, como llovía, comeríamos migas con marrano, estuvimos mano a mano preparando la ensalada, las migas y el postre (granada con azúcar y licor, ¡deliciosa!). Por la tarde, me fui a ver a un amigo, el Sr. J, a realizar un experimento sobre si es guapo o no que no resultó porque yo soy muy mala interrogando y él es un poco cabezota respecto a algunas ideas. Después del experimento fallido y aprovechando que tenía cierta solvencia económica, nos fuimos a la feria del libro a ver si encontraba un libro de técnicas de acuarela y me lo compré (ahora sólo me falta comprarme papel para hacer los ejercicios). De vuelta a su casa, compramos la cena en el Mercapeich, cocinamos (¿o debo decir cociné?), cenamos y vimos una peli que yo aún no había visto: "Alien, el 8º pasajero". Al terminar la peli, era tarde, pero no sabíamos qué hacer, así que aprovechando la coyuntura de que estábamos solos...

El domingo me desperté temprano, en mi cama, en mi casa, porque, malpensados, lo que hice el sábado por la noche con mi amigo no fue nada del otro mundo, sólo fueron cosquillas, que me encanta hacérselas, porque pone una cara de niño alegre que no tiene precio. Casi una hora haciéndole cosquillas a ratos, jeje. Pues a lo que íbamos, que el domingo me desperté temprano y tras desayunar en familia, limpié la habitación y la ordené. Me leí la prensa dominical y comí en casa. Tras la comida y hacer un poco de tumbing en el sofá, me fui a recoger al Sr. J, porque nos íbamos con otros amigos (el Sr. M-San y la Sra. Minifiniwini) a merendar al Altillo, afamado lugar en el que ponen unos postres y unos cócteles de morirse de buenos. Hubo postres variados: un chocolasete para el Sr. M-San, unas tortitas con chocolate para la Sra. Minifiniwini, unas tortitas con caramelo para el Sr. J y yo, que quería leche frita con turrón, me tuve que conformar con un delicioso gofre con chocolate y un té de vainilla. Después de una tarde alegre y distendida con tres buenos amigos, dejé al Sr. J en su casa y me fui a la mía, donde cené un poco de pizza hecha por mi hermano. Luego, estuve terminando de leer la prensa y viendo un serie del Canal 4, Los Simuladores, que no me terminó de gustar. Y, al final del finde, a la cama, con la mantita ya puesta y a dormir, que hoy, es otro día.