Ese es el resultado que ha arrojado la audiometría que me han practicado hoy. Oigo un 8% menos por el oído izquierdo respecto al mes de marzo. Es producto de un raro síndrome que padezco, llamado síndrome de meniére y que os expliqué en la primera parte de este post.
Como os podréis imaginar, no estoy bien anímicamente. Tras mucho investigar, leer y consultar, he encontrado una asociación de afectados de vértigos y mareos, llamada Avermaes. Leer las experiencias de otros enfermos me ha ayudado a comprender que esta es una afección que me puede acompañar toda la vida, que puedo tener crisis tan graves que pueda perder casi el 90% de audición, que los mareos podrán dar en los sitios más insospechados y en los momentos más insospechados.
Por ahora salgo a cuatro pastillas diarias de tratamiento, ya que a las dos habituales, se le suma un corticoides para intentar recuperar la audición, ya que no tengo un problema físico del oído, sino un problema neuronal y podría volver a mi audición anterior (que ya es más deficiente de lo normal por el síndrome), además de un protector estomacal (por si las moscas). ¡Ah! y poca sal y muchos yogures.
Y paciencia, mucha paciencia.

