miércoles, abril 19, 2006

Escogiendo actitudes

Tengo un amigo al que adoro que se preocupa por mí demasiado. Su penúltimo regalo ha sido un libro titulado "Fish" (pescado, en inglés) y subtitulado "La eficacia de un equipo radica en su capacidad de motivación". Es un libro de autoayuda para personas desmotivadas en su trabajo y es que este amigo considera que yo soy una de esas personas.
Y es verdad, no trabajo con ganas, no me pongo con el trabajo pendiente, pospongo llamadas a clientes, hago lo fácil y ya está. Todo viene provocado por un cúmulo de circunstancias que no vienen al caso.
El problema que tengo con este libro es que no creo en los libros de autoayuda. Te lo pintan todo muy bonito, muy fácil, pero hay que saber adaptar las pautas que te dan a tu realidad concreta y eso es harina de otro costal.
De momento, estoy intentando cambiar de actitud y escoger una más positiva. Pero, sinceramente, me cuesta mucho, porque he visto como las veces que he tenido una actitud más entusiasta no ha servido para mucho. Es como si rebotara mi entusiasmo en las cuatro paredes de mi despacho y se quedara todo concentrado dentro. La energía se estabiliza y se escapa por la rendija que dejo abierta en la ventana.
Yo no puedo implicar a mis compañeros-de-trabajo en lo que hago (a pesar de que me lo supervisn todo), no puedo contagiarles de mi entusiasmo. Y eso es un lastre que me frena.
Tampoco puedo jugar con lo que hago, porque esto no es un juego, hay cosas demasiado importantes entre manos para jugar.
Y por último y más importante: no me siento valorada. Y eso me desgana cada día más.
P.D.: La opción "busca algo mejor" está vista. La opción "prepara oposiciones" está descartada. Las opciones "que me toque la lotería", "pegar un braguetazo" y "conocer futuro marido que me retire del trabajar en una caravana de mujeres" están siendo meditadas.