La boda en sí fue el viernes ante el Juez del Registro Civil de Murcia (que es un rancio y lo demostró). Apenas 15 minutos de estricto cumplimiento legal. Asistentes: los contrayentes, los testigos-padres, los otros padres, hermanos, cuñadas y yo. Total: 13 personas.
Al día siguiente, sábado, me acerqué por la mañana (y tras lavar el coche) hasta el lugar donde se iba a celebrar la ceremonia y el banquete. Es un restaurante con cierta fama en Murcia, en un pueblo de la huerta de la Vega Media-Baja. Al llegar estaban todos los asistentes a la boda del viernes ayudando a preparar el mobiliario: limpieza de la terraza, de sillas, arreglo de centros de mesa, etc. En un hueco, aproveché para ensayar con los novios la ceremonia por última vez.
De vuelta a casita, una buena comida, una siesta reparadora y a prepararse para la ceremonia. Esta vez batí mi propio record y me arreglé en menos de una hora y eso que esta vez el maquillaje descendía hasta el escote y que, encima, se me había ocurrido "peinarme".
Al día siguiente, sábado, me acerqué por la mañana (y tras lavar el coche) hasta el lugar donde se iba a celebrar la ceremonia y el banquete. Es un restaurante con cierta fama en Murcia, en un pueblo de la huerta de la Vega Media-Baja. Al llegar estaban todos los asistentes a la boda del viernes ayudando a preparar el mobiliario: limpieza de la terraza, de sillas, arreglo de centros de mesa, etc. En un hueco, aproveché para ensayar con los novios la ceremonia por última vez.
De vuelta a casita, una buena comida, una siesta reparadora y a prepararse para la ceremonia. Esta vez batí mi propio record y me arreglé en menos de una hora y eso que esta vez el maquillaje descendía hasta el escote y que, encima, se me había ocurrido "peinarme".
Llegué a restaurante con casi media hora de adelanto para la ceremonia, pero me vino bien, porque así pude deshacer el entuerto del atril de mi prima la violinista y colocarlo todo bien. Empezaron a llegar invitados por parte del novio, todos canarios y el que diga que allí van una hora atrasados, miente, porque fueron muy puntuales. Eso sí, algunas no sé dónde se creían que iban de boda, con esas pieles sintéticas y esos echarpes de peluche, con el calor que hacía.
El novio, David, llegó nerviosito y sonriente a más no poder, bien guapo con su traje oscuro de raya diplomática y un chaleco y corbatas típicos de ceremonia. Sus padres iban muy elegantes los dos, a su madre (que es un poco hippy) le peinaron su largo cabello de manera divina. Los hermanos del novio, cuadraos que no veais, iban bien guapos también. La hermana del novio, famosa por salir en un concurso de cantantes noveles en televisión, llegó arregladita de boda, pero iban más guapas sus cuñadas que ella (a mi parecer).
(Continuará...)

