miércoles, abril 26, 2006

De porqué odio tanto a los sardineros...

Tras la Semana Santa, Murcia se engalana para celebrar las Fiestas de Primavera. En dichas fiestas, se hace un exaltación a la primavera con el desfile del Bando de la Huerta (Martes de Pascua). Asimismo, se celebra el fin de la cuaresma con el Entierro de la Sardina (Sábado). También se realiza un Desfile de las Flores (en conmemoración de la antigua Batalla de las Flores, que dejó de realizarse por diversos altercados) y hay un Certamen Internacional de Tunas (cuando todo el mundo sabe que "Tuno bueno, tuno muerto").
Murcia es, durante esa semana, un hervidero de gente. No puedes caminar por las aceras de la Gran Vía (vía principal de Murcia) porque están llenas de gradas portátiles instaladas para ver los desfiles (bueno, en Semana Santa también están, para ver las procesiones). Además, en todo jardín que se precie han instalado unas barracas, una especie de bar que promociona una peña huertana y donde se degustan productos típicos de la tierra.
Sin embargo no vengo a hablar del Bando, ya que Marsónico lo ha explicado muy bien aquí. Vengo a hablaros de los Sardineros.
Los sardineros (o grupos sardineros) aparecen explicados desde un punto de vista correcto aquí. Sin embargo, yo os daré mi propio punto de vista.
  1. Los grupos sardineros están formados por hombres casi en exclusiva. No hay mujeres en dichos grupos (si acaso, alguna esposa asiste a la lectura del Testamento vestida de viuda). Pero no aparecen en las carrozas ni en otros actos importantes.
  2. Sus participantes son hombres de mediana edad con cierto nivel económico y social (a menos, aparentemente). Médicos, abogados, concejales, notarios, dueños de autoescuelas, jefes de sección de bancos, etc. No se ven albañiles, ni barrenderos, ni camareros, ni simples oficinistas.
  3. La fiesta consiste en... enterrar a la sardina. Hay una especie de duelo y una lectura de testamento. Se elige a una Gran Sardina (antes era periodista, ahora puede serlo cualquiera que salga en la tele: Mar Saura, Mª José Besora, Anne Igartiburu... que salen en a tele, pero periodistas no son). También se elige a un Gran Pez, pero vamos, yo no sé qué son estos realmente, puesto que han elegido a José Antonio Camacho (entrenador de fútbol), a Carlos Egea (director de Cajamurcia), etc. El último era alguien de la Facultad de Química de Murcia. El colofón final viene el sábado con un desfile y con la quema de la sardina (en plan falla-cutre, sólo una sardina gigante).
  4. Todo el chorreo de entierro de la sardina sirve para DAR POR CULO A LA POBLACIÓN. Estos se cogen los días de la semana como vacacionales, o casi. Desde el primer lunes de pascua se pasean medio disfrazados con sus camisas vistosas por toda la ciudad tocando pitos escandalosos. Yo los sufro día a día porque trabajo cerca de la Catedral de Murcia y del Ayuntamiento, lugar de encuentro por las tardes. A esas "reuniones" suelen ir bastante bebidos, con carritos de helados llenos de bebidas alcohólicas (de las buenas), refrescos e hielo. Cuando no es un carrito de helados es un cubo de la basura cuadrado alto con ruedas. Ellos pueden beber en la vía pública. Tú no, eres un delincuente si se te ocurre hacer un botelleo un sábado. Ellos son sardineros. Te cortan el tráfico cada tres por dos, te dan la murga con las charangas y los pitos a las 6 de la tarde...

Día 20 de Abril, jueves, desfile de duelo por la muerte de la sardina. Cortan la Gran Vía. Salgo tarde de trabajar e intento cruzar esta calle por el puesto habilitado para ello. NO PUEDO. NO ME DEJAN. No puedo pasar al otro lado (hasta la estación de autobuses a coger el bus) porque están moviendo el culo las chicas de una comparsa carnavalera (como son tan así los sardineros, tienen que contratar espectáculos ajenos a ellos para rellenar los desfiles). Llevo doce horas en Murcia, sin volver a casa por culpa del trabajo y cuando intento cruzar una calle con un desfile cutre de una comparsa carnavalera de pueblo, no me dejan los "señores" de la organización. No encuentro un puto policía que me ayude. La indignación y la rabia me hacen llegar a un estado de total furia, furia que tengo que apagar caminando deprisa hasta la cabecera del desfile, para así poder rodearla y salir del encierro-entierro-duelo en el que estoy. Yo quería coger un autobús a las 9:30. Lo cogí a las 10:15, después de haberle dado media vuelta a Murcia capital.

A estos señores se les da manga ancha para sus desfiles, sus borracheras, sus cortes de tráfico, su follón vespertino. Todo se les permite, ¿por qué?