miércoles, febrero 08, 2006

La voz dormida

Hay libros que no me dicen nada y libros que me emocionan hasta las lágrimas. Dentro de estos últimos, ha caído en mis manos "La voz dormida", de Dulce Chacón. La autora hilvana en un relato cronológico qué pasó con las perdedoras de la Guerra Civil Española, dónde fueron las detenidas, qué se hizo con ellas, cómo sobrevivieron a la cárcel, cómo parieron, cómo murieron, cómo salieron y cómo volvieron a la vida civil.

Un amigo me dijo hace poco que sólo cuándo los japoneses analicen nuestra Guerra Civil, leerá sobre ella. Yo no puedo mirar a otro lado y fingir que no pasó nada, mi familia estuvo en el lado perdedor: mi bisabuelo paterno murió en un carretón en medio del campo porque el médico del pueblo no atendía a rojos, su hija fue encarcelada con 14 años, mi abuelo paterno fue preso político, mi bisabuela materna estuvo más de 15 años asistiendo a misa tras una columna porque el cura del pueblo había denunciado a sus hijos a las tropas nacionales y los habían encarcelado y mi abuelo materno fue despedido de su trabajo por sus supuestas ideas políticas (y si no lo encarcelaron fue porque el alcalde del pueblo intercedió por él, estaba enfermo de cáncer y sólo duró 8 meses más).

El relato de "La voz dormida" es el relato de miles de mujeres que padecieron la barbarie de una dictadura cruel, la guerra no terminó el 1 de Abril de 1939 para ellas (y ellos), sino que empezó una guerra soterrada, silenciosa y más cruel que la propia guerra, en la que no sólo el preso político era condenado, también lo eran sus familias, a actos tan deleznables como no dejarles dar sepultura a los muertos ajusticiados tras juicios irrisorios.