domingo, septiembre 18, 2005

¿Quién te coge el bajo de los pantalones?

Después del estrés del viernes, creí que me iba a dar un algo y el finde iba a ser un espanto. Pero mi buena amiga María me mandó un sms salvador proponiéndome una escapadita a Lo Pagán con sus amigos informáticos y con el bueno de Pepe.
Pues ha sido la bomba.Nos fuimos sábado por la mañana María, Pepe, Nacho, Héctor y yo(Ángel llegaría por la noche). Llegamos, hicimos comidita y nos fuimos a bañar. Ya ves, en el Mar Menor, en el mes de Septiembre el agua aún está caliente. Pues Nacho sólo se metió hasta el "punto crítico" de sus partes pudendas y no quiso insistir. Gallina.
Después de comer, llovió todo lo que no ha llovido en meses, pero como íbamos descansaítos, pues nos relajamos viendo el estresante partido España-Letonia del Europeo de Basket.
Cuando terminamos, se nos ocurrió ir a comprar el botelleo al centro comercial Dos Mares, pensando que no habría gente. Nooooooooooo, todo el mundo estaba allí. Pero hicimos compra, vimos a más de un PQMF (padre que me follaría), a Alberto de la EPJ y su novia y volvimos a la casa, a cenar y a preparar el botelleo.
Nacho nos sorprendió a todos con una camiseta que se compró en Amsterdam en el interrail que ponía "Iron my T-Shirt, BICHT". Mi hijo me viene con una camiseta así y se la plancha él con la lengua, calentita después de habérsela planchao yo con la vaporetta. Encima, se pone unos pantalones que le hacían un culo genial y saca dos imperdibles y yo me creo que se está haciendo punki (por cada pelea, un imperdible), pero no, resulta que son pa' cogerse el bajo de los pantalones y, cuando le ofrezco ayuda, me suelta "A mí nadie me coge el bajo de los pantalones".
En esto de que llega Ángel y el botelleo comienza. Sigue lloviendo, no hay ganas de salir, María se pone el pantalón de pijama-taichi y Héctor su pijama de árbitro (amarillo y negro). Ángel empezó a decir burradas de María, que si le haría el amor, que si estaba enamorado de ella y, poco a poco, empezó a cogerse un monumental pedo (se bebió él solo casi una botella de White Label) y a hablar de sexo, a contar anécdotas de "amigos"... Fue la risa, imposible de reproducir todo lo que se dijo, de todo lo que se habló, al final nos acostamos todos y él se quedó viendo el Gran Premio de Motociclismo de Japón.
Esta mañana, después del desayuno y de hacer la comida hemos ido a la Llana a bañarnos, hemos cogido olas sin tabla de surf y hemos jugado al balón, he hecho top-less y he hecho fotos de nubes y de mis amigos. Hacía tiempo que no me sentía tan a gusto.
Ahora estoy con las pilas recargadas, en el despacho echando un último vistazo al juicio de mañana, dispuesta para lo que se me presente, no hay nada como desconectar del todo con el trabajo para coger fuerzas para los momentos difíciles.