miércoles, septiembre 14, 2005

León de Oro para Miyazaki

En la pasada Mostra de Venecia se entregó el León de Oro a la carrera al maestro japonés de animación Hayao Miyazaki. Creador de películas ya clásicas como "La princesa Mononoke" o "La ciudad encantada", la gente de mi generación (75-80) lo recordaremos por ser el creador de dos de las grandes series de dibujos animados de nuestra infancia: "Marco" y "Heidi".

Dibujos llenos de inocencia y bondad, de buenos sentimientos y de acciones sencillas, fueron los que nos vieron crecer aquellas tardes a la vuelta del colegio, mientras tomábamos nuestro vaso de cola-cao y las galletas de nocilla.

Aún hoy cuando veo en alguna cadena algún episodio de Marco, cuando está buscando a su madre, se me forma un nudo en la garganta y me acuerdo de las lloreras que me daban de pequeña, porque había un niño en la tele que tenía que trabajar y que su madre estaba en el extranjero de Argentina.

Por no hablar de Heidi y ese abuelo gruñón que tenía que sólo la alimentaba con leche de cabra y pan recién hecho, además de algún otro filete de carne. ¿Y cuándo se bajaban a la casa del pueblo para no quedarse aislados en las montañas?. Con Heidi me enamoré de los perros San Bernardos y le quise poner de nombre a mi primer canario Pichí, pero mis hermanos no me dejaron.

¡Qué tiempos aquéllos!