martes, julio 15, 2008

Tarde de compras accidentada

Ayer decidí irme con mi hermana de compras a las rebajas, a la búsqueda de una falda negra y de unas sandalias planas, todo básico, con la idea de crear fondo de armario.

Tras comprar la falda, mi hermana y yo nos fuimos a ver una zapatería, como última visita antes de volver a casa. Me probé dos pares de sandalias y elegí unas y al ir a pagar... mi billetera había desaparecido. Con la idea de que me la hubiera podido dejar en la anterior tienda, volví sobre mis pasos y pregunté y... no, no la habían visto. Pregunté en el centro de información del centro comercial y tampoco la había llevado nadie. Así que me apresuré a anular las tarjetas bancarias, eran las 8:30, estaba en un centro comercial y, lo que es peor... por la mañana había recogido una tarjeta nueva de mi banco y no la había activado y el número pin estaba guardado en dicha billetera. Sí, ya sé que es un error garrafal, un error de principiante, sobre todo teniendo en cuenta que mi padre ha trabajado 33 años en un banco.

Tras el disgusto, salimos del centro comercial y nos fuimos a la comisaría a denunciar. Allí nos dijeron que era mejor que volviéramos después de las 10, tras el cambio de turno, que era más fácil y sencillo para gestionar bien la denuncia. Así, volvimos a casa y nos pusimos a cenar, yo sin muchas ganas. Mi hermana encendió el ordenador y le dije que me dejara mirar si me habían hecho alguna compra en ese tiempo con la tarjeta y... efectivamente, había 8 movimientos y me habían soplado más de 600 euros de la cuenta. Volví a llamar a la central de pérdida de tarjetas y me confirmaron que habían anulado las tarjetas a las 20:30.

Con el cabreo del siglo encima y pensando que eran compras, denuncié en comisaría. Por supuesto, apenas pude dormir anoche, pensando en mis 600 euros volatizados por mi culpa y mi despiste.

Al volver a casa volví a mirar los movimientos y descubrí que no eran compras, sino extracciones de dinero por cajero, con sus correspondientes cargos por comisión, por haber sacado en un banco ajeno al mío.

Esta mañana, con el director de la oficina de mi banco, hemos confirmado que la tarjeta la habían activado por la mañana las chicas del banco y que, con el número pin que yo misma guardé en la billetera, sacaron el dinero en 4 movimientos en una oficina que no era de mi banco (y muy próxima al centro comercial).

También hemos confirmado que la primera llamada para anular las tarjetas fue a las 20:33 y la segunda a las 22:27 (cuando me di cuenta de que me habían quitado dinero).

No tengo muchas esperanzas en recuperar dicho dinero, ya que la culpa, como he dicho antes, ha sido mía, por estúpida y confiada. Lo que me ahorré en las compras, lo he perdido con creces, tanto por las molestias ocasionadas por la pérdida de toda mi documentación, como por el saqueo de mi cuenta bancaria.

P.D.: Por si las cosas no fueran lo suficientemente jodidas, esta mañana he perdido todo el trabajo de dos días por guardar mal el documento con el que estaba trabajando (me es imposible recuperarlo y tengo que volver a comenzarlo desde 0) y el ordenador hace ruiditos y confío en que sólo deba cambiarle la fuente de alimentación.