lunes, julio 14, 2008

Maratón de cine y mesa giratoria

Atención, este post contiene información sobre películas, si no quieres saber mucho, no sigas leyendo.

Este finde ha sido muy variado. El sábado tuve maratón de cine con J. Cayeron tres pelis: "No es país para viejos", "En el punto de mira" y "Soy leyenda".

No es país para viejos.
Hay un tío cazando en el desierto de Texas y se encuentra una situación extraña, de la que saca provecho y por eso va detrás de él un asesino a buscarlo, coger el provecho que ha sacado y matarlo.
De ritmo lento, estética atemporal y personajes extraños, la película va girando sobre si misma como una peonza, para acabar de una manera que, personalmente, no me gustó. La interpretación de Javier Bardem es correcta, pero se tira toda la peli con cara de lechuguino inexpresivo, por lo que no sé si fue lógico o no darle el Óscar, quizá se lo ha llevado por ser, precisamente, tan frío. Y sí, el pelo que lleva es un horror.

En el punto de mira.
Hay una cumbre de países en Salamanca y en pleno discurso del presidente de los EE.UU. en la Plaza Mayor le pegan un tiro y lo matan.
Viva la tecnología, el servicio de inteligencia americano y lo bien que reproducen Salamanca en el medio del desierto (está rodada íntegramente en EE.UU:). De ritmo trepidante y con varios puntos de vista, va desgranando lo que es el planteamiento de un asesinato. El final se me quedó corto, me faltó ver más motivación al atentado en sí.
Deja a los servicios secretos españoles y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Español a la altura del betún y adolece de ciertos errores "de bulto". Jamás en la vida un presidente de un Estado se bajaría del coche donde se bajó ni se dirigiría a la gente donde se dirigió, con tantos "huecos muertos". Para eso están los auditorios y centros de congresos (y, ciertamente, el de Salamanca es la leche, que he estado dos veces).
J. acabó diciéndome que dejara de analizar la película y la viera sin más.

Soy leyenda.
Un buen día, Will Smith es el único habitante de Nueva York que está, digamos, cuerdo o que es normal. Una epidemia infecta al 90% de la población mundial y él es uno de los inmunes.
Impresiona ver las calles de Nueva York vacías, los puentes derruidos, la lucha por encontrar comida y la supervivencia con "los otros" y, por supuesto, con las fieras del zoo que se han escapado y campan a sus anchas. Es una peli muy de sustos, pero entrenida, me ha gustado, sobre todo el final, porque abre una puerta a la esperanza (sí, ya sé, que es un final muy "a la americana") pero es que tenía ganas de ver que aún había posibilidades de arreglar el desaguisado.

Después del atracón de pelis, nos fuimos a cenar con Urobora, Skrbjop y Chinogat, a un restaurante asiático de mesa giratoria, donde nos lo pasamos de miedo y nos pusimos la botas a delicatessen asiáticas de algas fritas, brochetas de bacalao, arroz tres delicias, zanahorias, pepino y bambú, pollo, cerdo y ternera y, como no, sushi y atún rojo. Todo ello servido en mini platos verdes de plástico que llenaban nuestra mesa y que nos agobiaban un poco, pero fue muy divertido y me he quedado con ganas de repetir.

El domingo lo pasé en casa, lo dediqué a leer, a limpiar y a descansar. Me deshice de multitud de recortes de fotos de prensa que nunca voy a aprovechar, ni siquiera guardé algunos que había reservado para pintar, porque sé que no encontraría tiempo ni ganas para hacerlo. Fue un poco como hacer "borrón y cuenta nueva" conmigo misma y con un pasado estudiantil y aburrido. He empezado a leer "Memorias de Idhún" y me encanta.