Hace años oí o leí en algún sitio que cuando se daba una situación de crisis económica (y no esa mierda de eufemismo que se ha inventado el gobierno y que llama "desaceleración"), y el consumo de productos "de lujo" o "no necesarios" decrece, crece exponencialmente el consumo de otro tipo de productos, que si bien también son "de lujo", estarían en la parte más baja de la pirámide consumista de bienes "suntuarios".
A ver si me explico mejor. Ante una situación de crisis económica, yo, como persona humana (que diría Mirete, jeje) voy a plantearme seriamente qué hacer con mi presupuesto. Ante las dudas de posibles futuros ingresos, voy a elegir un coche que consuma menos carburante frente a uno que consuma más, elegiré un traje más barato que otro para una boda y así, en el resto de artículos. ¿Entendido?
Pues bien, aquéllo que leí o que oí hablaba de que existía un efecto llamado "efecto Vanderbilt". Creo que fueron las estadísticas de unos grandes almacenes de Nueva York las que demostraron que en tiempos de incertidumbre económica, las mujeres preferían comprar una barra de labios a un traje o una camisa. De ahí el nombre, "Vanderbilt", marca de una conocida línea de belleza femenina en EE.UU. En los hombres la tendencia se marcaba con la compra de corbatas.
No sé si aquí podríamos llamarlo el "efecto Margaret Astor", pero sí que es cierto que este año las rebajas son menos rebajas que otros años, porque la gente está comprando menos (me lo han confirmado dos vecinos del pueblo que tienen dos tiendas de ropa de mujer y hombre). Y es que si tienes que pensar en que tu hipoteca puede subir dentro de dos meses otra vez y que tu sueldo será el mismo... pues pasarás otra temporada con la misma camisa y los mismos vestidos, pero quizá te des un pequeño capricho con una barra de labios o una laca de uñas.
Por supuesto, algunas nos salimos de la media. Me he comprado tres vestidos y unas sandalias en rebajas. Pero era porque los necesitaba realmente, porque quería comprarme un conjunto de ropa interior monísimo que había visto en el Cortinglés, pero no puede ser. Si en Agosto aún queda algo superrebajadísimo y es de mi talla, quizá me lo compre. O quizá no, que yo en Agosto no trabajo y, por tanto, no cobro. Cosas de los autónomos. Y de crisis.
A ver si me explico mejor. Ante una situación de crisis económica, yo, como persona humana (que diría Mirete, jeje) voy a plantearme seriamente qué hacer con mi presupuesto. Ante las dudas de posibles futuros ingresos, voy a elegir un coche que consuma menos carburante frente a uno que consuma más, elegiré un traje más barato que otro para una boda y así, en el resto de artículos. ¿Entendido?
Pues bien, aquéllo que leí o que oí hablaba de que existía un efecto llamado "efecto Vanderbilt". Creo que fueron las estadísticas de unos grandes almacenes de Nueva York las que demostraron que en tiempos de incertidumbre económica, las mujeres preferían comprar una barra de labios a un traje o una camisa. De ahí el nombre, "Vanderbilt", marca de una conocida línea de belleza femenina en EE.UU. En los hombres la tendencia se marcaba con la compra de corbatas.
No sé si aquí podríamos llamarlo el "efecto Margaret Astor", pero sí que es cierto que este año las rebajas son menos rebajas que otros años, porque la gente está comprando menos (me lo han confirmado dos vecinos del pueblo que tienen dos tiendas de ropa de mujer y hombre). Y es que si tienes que pensar en que tu hipoteca puede subir dentro de dos meses otra vez y que tu sueldo será el mismo... pues pasarás otra temporada con la misma camisa y los mismos vestidos, pero quizá te des un pequeño capricho con una barra de labios o una laca de uñas.
Por supuesto, algunas nos salimos de la media. Me he comprado tres vestidos y unas sandalias en rebajas. Pero era porque los necesitaba realmente, porque quería comprarme un conjunto de ropa interior monísimo que había visto en el Cortinglés, pero no puede ser. Si en Agosto aún queda algo superrebajadísimo y es de mi talla, quizá me lo compre. O quizá no, que yo en Agosto no trabajo y, por tanto, no cobro. Cosas de los autónomos. Y de crisis.

