martes, noviembre 13, 2007

Carmina Burana, de Carl Orff

Este post va dedicado a MM, de Planeta Murciano, por descubrirme las distintas facetas que pueden llegar a tener las personas y lo equivocados que podemos estar de los juicios prematuros que hacemos.

Anoche me invitaron a ver "Carmina Burana", una cantata escénica, creada por Carl Orff, compositor alemán, a partir de una serie de textos goliardos de los S. XII y XIII. Dichos textos fueron escritos por estudiantes y clérigos hacia el año 1230 aproximadamente y en ellos se hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza. Con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en el siglo XIX acerca de la Edad Media como una “época oscura”.

En los Carmina burana (o Canciones de Beuren) se satirizaba y se criticaba toda la sociedad en general, especialmente a las personas que ostentaban el poder en la corona y sobre todo en el clero. Las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan con su ritmo las letanías del Antiguo Evangelio para satirizar la decadencia de la curia romana o para construir elogios al amor, al juego y, sobre todo, al vino.

Carl Orff tomó los textos de Carmina burana para componer una cantata escénica con el mismo nombre en 1937, cuyo fragmento más conocido es el O Fortuna, que constituye la primera parte del preludio y que se repite al final de la obra. Orff subtituló la composición: Cantiones profánae cantóribus et choris cantándae comitántibus instrumentis atqüe imáginibus mágicis (es decir: ‘canciones laicas para cantantes y coreutas para ser cantadas junto a instrumentos e imágenes mágicas’).

Anoche la Coral Kodály de Molina de Segura interpretó esta obra, en la adaptación que el propio autor hizo para dos pianos y percusión (el original está escrito para orquesta). En las dimensiones reducidas de nuestro Auditorio Municipal, se acomodaron los instrumentos, los músicos y los cantantes de la coral.

Y fue, sencillamente, MARAVILLOSO. Se intentó dar cierta representación al acto, a través de la traducción de los textos cantados y de la proyección de imágenes alusivas a las canciones. El concierto fue genial, con los nervios a flor de piel, estuve emocionada desde la primera nota e incluso cayó alguna lagrimilla cuando el coro de los niños se acomodó en las escaleras del patio de butacas para cantar.

Este fragmento, conocido por casi todos, es de la propia Coral Kodály, se encuentra colgado en su web y se puede descargar. Espero que os guste tanto como a mi.


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