Entre la Calle Ceballos y la Calle Alejandro Seiquer (antigua calle Correos de Murcia capital) podemos encontrar tres tiendas de chinos, de los que venden de todo lo habido y por haber.
La más antigua es que hay al lado de la tienda de música clásica, cerca del "Masajes a mil". En dicha tienda hay muchas cosas bonitas y baratas. A veces, incluso buenas (menuda caja para guardar los sombreros me compré el año pasado allí). Pero no siempre eran esperpénticas.
Le sigue en antigüedad la que hay justo enfrente del antiguo edificio de Correos. En su día se llamaba Eurocien y no era de chinos-chinos, pero hace unos meses cambiaron los dueños y ahora sí que son chinos de verdad. Esto ha supuesto un gran cambio en los artículos que venden. Es un auténtico lujo pasearse por su pasillo central y admirar las figuras que hay. Impagables.
El tercer establecimiento está en la Calle Ceballos, que es ese trozo que va desde la Delegación del Gobierno hasta la Comisaría. En el antiguo local del Botijero (la de cosas que han comprado nuestras familias para su casa ahí) ahora hay otra tienda en la que venden de todo.
Sin embargo, lo más curioso de estas tres tiendas no es que todas vendan más o menos lo mismo, eso era de prever. Lo más impactante es que las tres están dirigidas por personas de nacionalidad china y tienen como empleados a latinoamericanas. Esto me plantea una serie de dudas:
- ¿Esta simbiosis China-America Latina a qué se debe?
- ¿Será que pagan poco y utilizan mano de obra extranjera?
- ¿Será por el idioma, para que la periguaya de turno se pueda entender con los clientes?
- ¿Sabéis si en otras provincias de España ocurre este fenómeno?
Por favor, no dejadme con la duda...

