lunes, diciembre 26, 2005

No sin mi Nocilla

Llevo casi un mes a dieta y he perdido unos 4 kilos. He pasado hambre, porque llevo una dieta en la que todo hay que pesarlo y no me puedo salir de lo que estipula la dieta. Encima estoy harta de comer pollo, pavo, lenguado y merluza, a la plancha o al horno, además de verduras, frutas y yogures. Hacer dieta, además de ser un suplicio, es un aburrimiento.
El caso es que el estómago se me va acostumbrando a comer poco y sólo en contadas ocasiones me da hambre de verdad. En esos casos me echo a la boca un chupachús sin azúcar y me tiro una hora dándole vueltas al palo vacío. Así engaño un poco a mi estómago.
Navidad es mala época para hacer dieta. He resistido bien Nochebuena y el día de Navidad, aunque reconozco que me comí un buen trozo de turrón de chocolate con almendras el sábado y dos mantecados el domingo.
En Nochevieja me voy a cenar con unos amigos a una casa de campo. Es el día que he elegido para saltarme la dieta, AMNISTÍA INTERNACIONAL con todos los alimentos habidos y por haber. Me apetece un montón comer el rollo de salmón del Sr. Ch, los tomates rellenos de la Sra. D, el pastel de dátiles de la Sra. B, mi ensaladilla rusa, los postres de la Sra. L y el Sr. JJ, el sorbete del Sr. A de Mula y la receta griega del Sr. R.
Pero, además, tengo antojo de Nocilla. ADORO LA NOCILLA. De pequeña mi madre me daba un vaso de leche cuando volvía del cole, acompañado de cuatro galletas untadas generosamente en Nocilla de dos colores. Sin embargo, cuando empecé a ser una niña gorda, mi madre redujo drásticamente las existencias de Nocilla en mi casa. Y yo perdí uno de los placeres más sabrosos de mi vida.
Hoy se me ha criticado mucho en el grupo que organizamos la cena de Nochevieja por pedir Nocilla para la misma. A ver, sensu stricto, no voy a cenar Nocilla. Pero cuando, después de las uvas me apetezca algo para comer, me voy a untar un sabroso panecillo de leche con Nocilla de dos colores. Ni ferreros rocher ni bombones nestlé, yo quiero Nocilla. Porque me apetece y porque es de lo que tengo antojo.
Además, llevo tanto tiempo sin sexo, que necesito un sustitutivo que me dé placer al 100%. Y en la fiesta no lo voy a encontrar, de eso estoy segura. Así que me comeré yo solica mi bote de Nocilla y la señora que me ha criticado no se va a comer ni un poquico.