viernes, junio 23, 2006

LA FERIA (de la serie "Viernes negro")

No, de nuevo os equivocáis no voy a hablar de la Feria de Sevilla, que es como el Bando de la Huerta: gente disfrazá de mamarrachos, borrachos y bailando; pero en Sevilla tienen más clase y lo hacen en casetas, pa’ que no se pierdan los alcoholizaos.

Yo hablo de esa cosa que ponen en la Fica todos los años, ese gran parque de atracciones que nada tiene que envidiar a... ¡¡Carabanchel!!.

Para empezar en cualquier atracción que te montes te dan una ficha que recoge un tipo con aspecto de toxicómano que más que pedirte la ficha parece que te está atracando. Bueno cuando vas solo se la das sin rechistar, pero si vas con la novia te subes encima del asiento, te pones en la postura de la grulla de Karate Kid y le dices “ven a por ella, hijoputa”.

Y es que es para desconfiar, tú miras la Noria y conforme levantas la vista vas pensando “y todo esto lo han puesto esos dos que se están haciendo un porro con una mano”, esto te da una confianza increíble. Vamos que lo de la Noria es la hostia: ahora veo mi casa, ahora no, ahora veo mi casa, ahora no...

Pero lo que más seguridad me inspira es el Barco Vikingo. Es un alarde a la seguridad, vamos yo lo veo tan seguro como un ecuatoriano con dos litros de cerveza encima. Yo creo que lo de la jaula es para que no se esparzan los cadáveres y poder identificarlos después; pero es que las barras de “seguridad” que lleva es pa’ mear y no echar gota.

Caso a parte es lo del Tren de la Bruja: un “tren”, que ha vivido mejores épocas, cuyo trayecto es tan emocionante como el programa de Sánchez Dragó, vas dando círculos como un imbécil mientras un imbécil de verdad, enmascarado, te da con la escobilla del wáter en la cabeza; pero si eso ya lo hacía el matón de mi colegio y gratis, yo creo que es el mismo tipo que por fin ha encontrado algo de provecho que hacer. Lo mejor es que si le quitas la escobilla ganas un fabuloso premio... ¡un viaje gratis en el infierno ese!.

Hay atracciones con nombres exagerados, como la Casa del Terror. En ésta, bien a pie bien en vagoneta, vas pasando por túneles oscuros mientras muñecotes de películas de miedo de serie B te aparecen “inesperadamente” para asustarte. Eso no da miedo, dan ganas de darle una paliza al de la taquilla, si quieres terror entra en mi barrio con billetes de 500 euros asomando del bolsillo y un cartel que ponga “odio a los gitanos”.

Una cosa, encontrar al tipo de los coches de choque está chupao: es el que conduce con una mano mientras pasa la otra por el respaldo del asiento, lleva coleta, gorra y una riñonera, no tiene pérdida.

Si nos metemos a hablar de la comida que se hace allí ya ni te cuento. Si quieres algodón de azúcar te encontrarás con un mini-puesto donde hay dos personas, una sacándose un moco y otra dándole vueltas al que se acaba de sacar, que si ves pegotes verdes en el algodón de azúcar encima te dicen “y ahora con menta”.

Las patatas súper-mega-fritas ya que están echas con aceite de las caravanas que llevan, seguro, seguro, seguro que ese aceite en el que las están friendo sólo se ha usado una vez.

Podría comentar cien mil cosas más, pero os dejo que participéis comentando más cosas de la gran Feria.

Bueno un abrazo a tod@s y hasta que nos leamos,
Fdo.: Negro-Envenenao.

P.D.: Canción recomendada: Rhapsody “Dawn of victory”.