Si algo tiene Cartagena y su costa es que son un
enclave militar importante. O, al menos, lo fue. Allí se encuentra tanto un importante
cuartel militar de Marina como una
importantísima fábrica de barcos (o astillero, en fino, llamada antiguamente
Bazán y ahora
Navantia). Históricamente, el puerto de Cartagena tuvo una importancia estratégica en el Mediterráneo que, con el paso de los años y para desgracia de la ciudad, se ha ido diluyendo y ahora se pretende recuperar.
Todo este rollo de introducción viene a cuento de contaros una de las excursiones de verano que he hecho, en compañía de
Manifacero, autor del blog
El Enemigo del Pueblo. Residente en la capital del reino, venía a pasar unos días en Murcia city en compañía de la familia y habíamos quedado en vernos y hacer una excursión por las
antiguas baterías de costa (puestos militares defensivos) de Cartagena. Los lugares elegidos eran el archifamoso Castillitos y el Monte de las Cenizas, ambos abandonados por Defensa (no están en uso, siguen perteneciento al Ministerio de Defensa, pero tienen la clasificación de
"taponadas")
Quedamos en que me recogería en mi casa de la playa y partiríamos rumbo hacia la aventura. Yo me encargaba de la comida y el de conducir. Tras atravesar la bonita
carretera que va del
Puerto de Mazarrón a Cartagena por los pueblos de
Tallante,
Cuesta Blanca y los
Molinos Marfagones, nos metimos por
"Quitapellejos" a
Cartagena y a su puerto, pasando por el
Cuartel de Marina, la Plaza de Héroes de Cavite, esquivamos a los ocupantes de un trasatlántico y nos dirigimos hasta la
Cofradía de Pescadores, donde tuvimos que reprogramar el GPS para que nos llevara a Portmán (como veis,
semos modernos y llevábamos tecnología punta).
Una vez camino de Portmán, llevamos cuidado de no pasarnos la salida, que está un poco así de repente. Y llegamos a lo que fue, en su día, el antiguo embarcadero del pueblo y que, tras años y años de
contaminación minera se ha visto obstaculizado por toneladas y toneladas de sedimentos de la misma, transformando su famosa y preciosa bahía en esto:
Bahía de PortmánAparcamos y nos dispusimos a
subir al Monte de las Cenizas por la pista de tierra que hay, cerrada al tráfico rodado y sólo accesible a pie o en bicicleta. Nos cruzamos con varios caminantes y ciclistas durante la ascensión, que se hace un poco dura si, como yo, estás gordo de más y hace tiempo que no te mueves. Pa' que me entendáis, no hacía más que verle los gemelos al Manifacero, que me di cuenta que los tiene bien duros de andar por los pasillos de los juzgados de Madrid. Pero, de repente, al torcer una curva después de una hora de subida entre agradables sombras de pinos, te encuentras con esto:
Puerta de Batería de CenizasSupongo que el que tuvo la suerte (o desgracia) de encargarse de la edificación de la dichosa batería allá por los años '20 del S. XX dijo:
"se vais a acordar de mí, joputas" y decidió utilizar sus conocimientos de arquitectura antigua para darle
"vidilla" al menos, a la entrada. Y es que lo de las serpientes da mucho juego...
Me lo habían puesto a huevo... Ahora ya venía lo interesante, las visitas a los
pozos.
Entrada del Pozo nº 2 de Cenizas
Vagoneta de transporte de explosivos del Pozo nº 2 de Cenizas
Maquinaria de los cañones del Pozo nº 2 de Cenizas
Almacén para municiónTodo esto que veis tan bien iluminado, en realidad
estaba oscuro como la boca del lobo, nos alumbrábamos con linterna y si las fotos salen así es gracias al potente flash de la cámara de Manifacero. Había que llevar un cuidado extremo, porque toda la maquinaria va sobre raíles, que están súpermegaengrasados y
listos para su utilización en el caso de que se necesitaran.
Salimos del pozo y nos metimos por el resto de las
instalaciones, encontrándonos simpáticas amiguitas:
Arañas de las paredesE
instrucciones de disparo:
Instrucciones de fuegoLo interesante de la Batería de Cenizas es que las edificaciones se encuentra
"camufladas" a ras de tierra y desde arriba debe dar el aspecto de que no hay más que árboles y dos enormes cañones:
Manifacero a la entrada de las dependencias militares (cocina, comedor, etc)Ahora, lo que impresiona hasta más no poder es encontrarte con los
cañones, hay dos así:
Cañón nº 2 de la Batería de CenizasDespués de lo agradable de la visita, decidimos marcharnos a
tomarnos un baño y comer.
Pero lo contaré mañana, que bastante rollo he soltado ya hoy.