miércoles, octubre 19, 2005

Mi primer juicio sin ponerme nerviosa

Estoy de un contento que no me lo creo. He tenido mi primer juicio sin ponerme nerviosa al 100%.
Se reclamaba contra el Instituto de Servicios Sociales de Murcia el reconocimiento de un grado de minusvalía superior al reconocido por resolución administrativa. Era en el Juzgado de lo Social nº 6, con un juez que es muy "particular", como el patio de mi casa.
Para empezar, es un juez antiformalista. Nunca lleva toga y no se la exige a los abogados y graduados sociales que actúan en juicio. Además, te grita. Te grita mucho. En realidad es su manera de hablar, él habla gritando a todo el mundo todo el tiempo. Mientras esperaba en la puerta para entrar, oíamos todos cómo gritaba a una abogada del juicio previo al mío y me estaba entrando un miedo.
Pero fui fuerte y todo fue sentarme, sacar el expediente, la pluma estilográfica (pija que es una pa' escribir) y el lápiz y decirme: venga, que no es tan difícil... empecé a creérmelo e hice una buena actuación, hablando correctamente, despacio, pero con fluidez, haciendo las preguntas precisas al perito y con un informe oral final digno de lo que se me pedía. La prueba estaba superada.
Y estoy contentísima porque cuando me pongo nerviosa en un juicio hablo muy rápida, no vocalizo, no se me entiende y me dejo sin decir la mitad de los puntos que tenía anotados para resaltar.