jueves, septiembre 28, 2006

ALATRISTE


(Si no has visto la peli, no leas este post.)

ME HA ENCANTADO.

A pesar de la condensación de 5 libros en una peli de dos horas y media, a pesar del corta y pega de las historias, a pesar del acento de Viggo Mortensen, a pesar de los pesares me ha encantado.
Para empezar: es un retrato fiel de la sociedad española del Siglo de Oro. Los soldados de los tercios se dejan la vida por defender una idea de país que les extraña, pero lo defienden. Un país monárquico gobernado por oscuros intereses políticos (la familia Alquézar, el Conde de Guadalmedina y el Conde de Olivares) y religiosos (Fray Emilio Bocanegra y la Santa Inquisición); un país arruinado por las guerras de religión (el problema de Flandes era mantener el territorio a toda costa en manos del imperio católico español), que recurre al pillaje y el abordaje para reflotar la economía (el oro de las Indias que llegaba iba destinado a pagar las guerras); los poetas y literatos que se codean con la sociedad de verdad (impresionante Juan Echanove haciendo de Quevedo y moviéndose con soltura entre soldados en las tabernas) y mujeres malas, pérfidas, traidoras y sibilinas que ambicionan más el poder que el amor (Angélica Alquézar, vaya actriz la que hace de Angélica niña).
Para continuar: la ambientación, el vestuario y la luz. Auténticos cuadros de Diego Velázquez, de Caravaggio, de Diego Ribera el "Spagnoletto". El contrate claroscuro de las escenas era increíble, ha sido como ver los cuadros en movimiento, se ha captado fielmente lo que fue la pintura barroca en España e Italia. Dos escenas se me han quedado reflejadas en la memoria: cuando el Conde de Guadalmedina le enseña a Alatriste la obra "El aguador" de Diego Velázquez y Alatriste toca la gota de agua que rezuma el botijo y cuando Íñigo Balboa va a visitar a Gualterio Malatesta y la mesa es un puro bodegón de manteles de lino blanco y cacharros de barro. Ha sido como volver a una clase de Historia del Arte y ver reflejados en la película los cuadros que estudié.
Para terminar: Están la mayoría de grandes actores españoles. Salen poco, pero salen. Muy bueno Juan Echanove, muy bueno Javier Cámara, Unax Ugalde, la niña que hace de Angélica de Alquézar niña y Viggo Mortensen. Porque quitarse ese acento porteño que tiene le ha debido de costar Dios y ayuda, pero lo borda. La desesperación, la rabia, la abulia, todos los sentimientos por los que pasa Diego Alatriste son reales.
P.D.: La recomiendo, para bien o para mal, refleja lo que fuimos.