viernes, agosto 05, 2005

Molinos de Criptana

Cuando D. Quijote confundió los molinos con gigantes, fue por el tamaño de los mismos.
Dos cosas me han sorprendido de los molinos de Campos de Criptana: por un lado, lo pequeños que son (yo sí que los imaginaba gigantes) y, por otro, el sistema de búsqueda del viento: el techo, de madera, gira sobre sí mismo, engrasado con sebo sobre un anillo de madera fijo al cuerpo de piedra del molino. Una vez situado ya frente al viento, se fija al suelo mediante un largo mástil que sobresale y el molino empieza a funcionar.